paternidad, padres, madres, niños, educación, maternidad, crianza, castigos
Imagen: Gojko Franulic

Guía para padres: ¡Estás castigado!... otra vez

El exceso de castigos y la manera poco estratégica en que los aplicamos, termina jugando en contra de los padres y del desarrollo del niño. Aquí, algunas estrategias para aplicarlos correctamente.

Por Ignacia y Javiera Larrain | 2013-06-13 | 10:28
Tags | paternidad, padres, madres, niños, educación, maternidad, crianza, castigos

Domingo en la mañana. Los Muñoz tienen almuerzo familiar. María, de tres años, se despierta a las 7:00 am. Sus padres quieren dormir un poco más porque tuvieron evento la noche anterior, por lo que le piden que se vaya a jugar a la sala de juegos. 

A los pocos minutos la niña se aburre y empieza a gritar “¡Mamá, quiero mi leche!” “¡Mamá, quiero mi otra muñeca!”. La mamá se levanta malhumorada y le dice “Déjate de gritar. Si sigues gritando te quedarás sin ir a la casa de tus abuelos”. La niña se calla un rato, pero después va a la pieza de los papás y se pone a saltar en su cama. El papá le dice “¡Para de saltar, te fuiste a tu pieza!”. María no se va y empieza la pataleta. El padre, a estas alturas ya furioso, la pesca de un brazo y se la lleva a la pieza diciéndole “¡Te quedas castigada aquí!” y le cierra la puerta. Ella se queda feliz de la vida jugando en su pieza con sus juguetes. Los papás no lograron dormir más. 

Más tarde llega la hora de vestirse y María, que ya está enojada, comienza a arrancarse por toda la casa. Nuevamente le dicen “¡Si no te vistes de inmediato, no irás donde la abuela!”. Ella no hace caso por que sabe que la llevarán igual. Terminan vistiéndola por la fuerza. Pasado el medio día, llegan a la casa de los abuelos de María y ella no quiere comer lo que le sirven. La mamá le dice “O te comes lo que hay o no verás televisión”. Ella no come y al rato se está comiendo el aperitivo de los adultos. Cuando llega la hora de almuerzo de éstos, los primos van a ver televisión y a María le dicen que no puede, porque está castigada por no haber comido, pero como están almorzando, no supervisan y ella ve la película entera.

Castigos mal enfocados

Este caso cotidiano ilustra un modelo de educación muy frecuente en nuestra sociedad, que se basa en el uso del castigo y la amenaza como primera estrategia de intervención, buscando inhibir conductas negativas sin preocuparse de lo que está detrás de ellas. 

Estas estrategias no estimulan al niño a tomar conciencia de sus acciones ni sus consecuencias. Educar en base a reprimir conductas y no a estimular, se traduce en que acostumbramos al niño a actuar por temor. 

En el ejemplo de los Muñoz podemos ver:

  1. El uso del castigo para reprimir. Los padres le exigen que deje de hacer lo que a ellos les molesta, pero nunca le muestran la razón de por qué necesitan que juegue tranquila o que no salte en la cama. 
  2. La falta de consistencia del castigo que hace que los padres pierdan autoridad y validez. La amenazan con no llevarla donde los abuelos, cosa que es imposible de hacer porque no tienen con quien dejarla en casa. La amenazan con que no verá televisión pero no son capaces de supervisar que esto sea efectivo. Son castigos que no se podrán cumplir y llevan a que la niña aprenda que lo que sus padres dicen no se cumple. 
  3. El uso del castigo desproporcionado o no relacionado con la magnitud o naturaleza de la falta. Le dicen que no podrá ver televisión por no comerse la comida, dos áreas que para María no tienen relación alguna.
  4. El uso del castigo que tensiona la relación y genera rabia en el niño. Los padres quieren dormir pero no lo logran. Terminan enrabiados y enojados con María. Actúan más desde el mal humor que desde una lógica educativa. María entra en una dinámica negativa, se enoja y actúa de modo desafiante. Tanta amenaza de castigo refleja la desesperación de los padres más que una real herramienta con intención educativa.
  5. El uso de castigos que no son realmente castigos. Cuando la mandan a su pieza (donde están todos sus juguetes) “castigada” pero ella se entretiene. Cuando la retan reiteradas veces ante sus pataletas ella está logrando su objetivo, tener la atención de los papás. Sin darse cuenta los padres están reforzando la mala conducta.
  6. La falta de relación temporal entre el castigo y la conducta. Le dicen que no podrá ver televisión más tarde por no comerse su comida a la hora de almuerzo. Se hace imposible para María establecer la relación causa-efecto, ya que no asociará lo que no está haciendo bien con el castigo dado.

El mal uso y abuso del castigo como sistema para educar hace que el niño termine actuando sólo por temor a la consecuencia, pero no internalizando la razón. Es como cuando una persona maneja en auto y si no hay carabineros se salta la luz roja por que no lo “pillarán” y no porque es peligroso o porque respetar la señalización evita accidentes.

Castigo bien pensado y como último recurso

El castigo constituye una estrategia educativa que sólo debe utilizarse como último recurso y en ese caso hay que tomar los siguientes resguardos:

  1. Entender el castigo como consecuencia natural, que deriva y se relaciona con la acción sancionada. Cuando María no quería comerse la comida, decirle que no podrá comer nada del aperitivo ni otros alimentos hasta la hora del té.
  2. Reflexionar adecuadamente sobre la consecuencia que se dará, que los padres estén de acuerdo y que sepan que serán capaces de cumplirlo. Ante las pataletas reiteradas de María, dejarla en un rincón por 5 minutos hasta que se calme y hacer que esto se cumpla.
  3. Ayudar al niño a reflexionar. Mirar a los ojos a María y con calma explicarle que ellos quieren dormir y por eso necesitan que ella esté tranquila. La razón que se le da debe ser breve y concreta.
  4. Procurar que el castigo no sea un refuerzo. A veces es mejor ignorar una conducta negativa para extinguirla, en vez de castigar, porque el objetivo de los niños muchas veces es obtener la atención de los padres. Cuando María gritaba, no responderle; ella hubiera seguido jugando en la sala.

Como padres, lo mejor que podemos hacer para cambiar las conductas negativas, es incentivar las actitudes y acciones positivas que se quieren lograr. Esto toma más tiempo y no se ven efectos inmediatos, pero a la larga, el niño aprende el comportamiento esperado porque sabe que es lo mejor para él y no por temor. Así, cuando los padres no estén para “castigarlo”, su comportamiento igual será el adecuado.

¿CÓMO TE DEJÓ ESTE ARTÍCULO?
Feliz
Sorprendido
Meh...
Mal
Molesto
ESTADÍSTICAS: APOYO A FRASES DE ESTE ARTÍCULO
Estas estadísticas sólo se le muestran a los usuarios que ya han dado su opinión con un click sobre alguna de las frases rojas destacadas en el texto del artículo.
Comentarios
Paper Luis | 2013-06-13 | 11:27
5
MM...
MM...
El de la TV y la Comida resulta, cuando es supervisado. En nuestro caso es "come o no hay monitos..." No come, entonces no hay monitos, ni postre ni nada. Cuando hace escándalo, se va a su pieza, ACOSTADO. Y nos preocupamos de que se calme, luego de eso, le hablamos de que no se puede portar mal, que debe hacer caso, etc etc.
Escándalo en la plaza mientras jugaba... A la casa.
Yo, en lo personal, creo en los castigos como consecuencias de los actos malos. Es para que aprenda que hay consecuencias en lo que hace. Me ha tocado retarlo casi recien despertado, pq no se quiere tomar la leche. Y me quedo con él hasta que se la toma (Y me da abrazos de disculpas...)
Espero no ser Tan Mal Padre.

Saludos
@paperluis
responder
denunciar
apoyar
Paula Nunez | 2013-06-17 | 10:35
1
Creo que un punto que el articulo destaca, pero quizas no lo suficiente es la causalidad y la explicacion. Causalidad en que el castigo o consecuencia sea logico y ahi mismo va la explicacion, como en el caso de la plaza irse a la casa porque la pataleta no es el comportamiento adecuado en los juegos (compartir, esperar el turno, etc) y por tanto al no cumplir con las "reglas de la plaza" no puede seguir en esa actividad.

La razon no puede ser porque tiene que obedecer y hacer lo que el adulto ordena, los niños merecen la explicacion a su nivel (ej: la leche te da energia para jugar, si te sacas los zapatos te vas a enfriar y te puedes enfermar, si te demoras en vestir vamos a llegar tarde y la abuela nos esta esperando). A mi lo que me funciona es pensar que tengo que explicarselo a un adulto y si la razon no pasa ese filtro, entonces mi argumento no es bueno. Pero obvio que tambien me parece valido explicar que estoy cansada o que me siento mal...en resumen, creo que la clave es la explicacion para que aprendan a automodularse y como decia el articulo el dia de mañana se pongan el cinturon porque es seguro y no porque andan controlando los pacos.
responder
denunciar
apoyar
Natz Wangnet | 2013-07-09 | 18:32
0
Meparece excelente. Es más bonito cuando aprendes algo con alguien que te ayuda a entender o acompañar tus sentimientos.
Igual yo soy adulta pero tengo recuerdos impresionantemente -¿existe esa palabra?- vívidos de mi infancia, y puedo entender el porqué de muchas acciones de mis padres.

En todo caso explicarles no viene mal, a mí me gustaba saber el porqué de las cosas y me desesperaba que nunca me explicaran xD
responder
denunciar
apoyar
Katherine Jordán | 2013-06-13 | 11:33
1
en definitiva!!! Siempre lo mismo... por qué no hay un libro que puedan tener acceso los hijos, para que ellos aprendan a cómo tratar a los papás!!! Siempre veo... guía para padres.... cómo tratar al hijo del medio, es mi hijo hiperactivo? los derechos del niño... etc, pero alguien ve "guía practica de como ser un buen hijo"??? o "mis papás son trabajólicos", o los "derechos de los papás"... o simplemente "soy hijo de madre soltera" etc... No, todo siempre gira en torno a los hijos... tenemos que ser mejores padres porque daremos a la sociedad mejores hijos... aunque busquemos la mejor manera de educar a nuestros hijos, de hacer de ellos personas felices... mejores personas y todo lo que se espera de nosotros, como padres, siempre habrá algo en lo que fallamos y el modelo protocolar no resulta... quiero leer alguna vez articulos para hijos, sobre los padres...
responder
denunciar
apoyar
C. M0R31R4 | 2013-06-13 | 13:46
7
¿Estás hablando en serio cuando dices que deseas un libro para hijos sobre cómo ser mejores frente a los padres?.
Esto va más enfocado a niños pequeños que hacen pataletas y que por su edad no saben leer.
Un niño de, por ejemplo, 5 años, recién está comprendiendo por qué debe portarse bien, por qué debe ordenar su ropa o hacer sus tareas. Es nuestro deber como padres darles un buen ejemplo y guiarlos por un buen camino.
Somos nosotros quienes tenemos que ser unos buenos padres, porque qué le podrías exigir a un niño pequeño si ni siquiera comprende por qué nos hace enojar que grite mientras miramos las noticias.

Estoy de acuerdo contigo en que sería bueno un libro enfocado a los hijos, pero cuando ya son adolescentes. Darle una guía a niños pequeños me parece una tontera.
Nosotros somos los adultos, nosotros debemos buscar la mejor solución.
responder
denunciar
apoyar
Marco Canepa | Director Creativo | 2013-06-13 | 13:51
1
Katherine, no hay padres perfectos.

La idea de esta guía es facilitar la vida de los padres, no criticarlos por su estilo de crianza.

Aplicar estas estrategias de crianza de manera temprana ayuda a tener hijos más dóciles y con los que es más fácil razonar y llegar a acuerdos, y que luego se transforman en personas más sanas.
responder
denunciar
apoyar
gif Comentario destacado por El Definido
Carolina Olivares | 2013-06-13 | 15:25
5
Hola Katherine, no soy mamá aun, pero he tenido unos padres maravillosos, y de ellos he aprendido mucho, también observando a las personas, y creo que tú eres la guía de tus hijos, no hay alguien o algo de lo que aprendan más en el comienzo que de sus padres. No hay que darles un libro para aprender a ser hijos, se lo debes enseñar tu, y si no sabes como, puedes leer, pedir consejos, pero no esperar a que ellos sepan como deben ser. Y si bien puedes fallar en algo, siempre puedes ser a quien recurran buscando apoyo cuando comentan algún error.

Saludos!
responder
denunciar
apoyar
Katherine Jordán | 2013-06-14 | 15:47
0
Marco, en ningún punto de mi comentario hago mención a "criticar a los padres", y sé que los hijos, en muchos casos, son el reflejo de sus padres, tambien tengo excelentes papás, y un hijo, un buen hijo, que tiene los valores necesarios para ser considerado una persona de bien, saluda, da las gracias, pide permiso y cede el asiento... es respetuoso con sus mayores. La idea era simple, los hijos de hoy, creo que necesitan una guía para facilitar su convivencia con sus padres... Sé que no es fácil ser papás, pero tampoco es fácil ser hijo... pero al parecer ninguno ha sido hijo!!!
responder
denunciar
apoyar
Carla Parodi | 2013-06-16 | 20:26
3
Hola, Katherine. Leyendo tus comentarios, puedo entender tu idea, pero creo que es re difícil que un niño pueda entender lo que le dice un libro sin que antes haya una lección de parte de los padres, o el vivo ejemplo. En efecto, si tu hijo es bueno, es porque de ti aprendió a ser una buena persona. Si el niño es revoltoso, simplemente es porque los padres algo están haciendo mal (No quiero decir que sean malos padres.... cualquiera se puede equivocar). Un libro como el que mencionas podría funcionar para un adolescente, pero si ellos no tienen la cultura para leer o no les importa el tema, re difícil que lean algo de tal envergadura. Tal vez un libro que sea motivante para ellos sería el de anécdotas de adultos de cuando fueron hijos, algo tipo fábula, pero que sea gracioso a la vez. Sería más real que una fábula o cuento, y dejan enseñanzas reales. No es mala la idea, pero como te digo, si el niño o adolescente no lee, es muy difícil que lo considere como parte de su crecimiento. Además, la madurez es importante para entender y facilitar el tema de la convivencia con los padres... y muchas veces eso llega con las experiencias que vivimos... xD
responder
denunciar
apoyar
Keny Nakashima | 2013-06-16 | 23:14
1
Yo encueentró la razon al tema de que los papas son el ejempo y los guias delos hijos, aunque en la linía de lo que dice Katherine, a veces hay papas o familias que son un fracaso, por que fue un hijo "accidente" o fue por manipulaci{on o simplemente por que falta ese muy poco común sentido común. Quízas si existiera alguna forma de mostrarle a los hijos que ellos pueden "autoeducarse" o algo así, podría cambiar la "tendencia familiar".
Uno siempre habla de la educación o la familia pensando en situaciones normales y a veces lo importante son las situaciones que están en crisis para poder sacarlos de ahí.
responder
denunciar
apoyar
Natz Wangnet | 2013-07-09 | 18:44
1
Es obvio que no existe un libro para padres. Si no seríamos todos iguales y eso sería aburrido...
La cuestión grave es, y que plantea como objetivo general en "El Definido" mejorar nuestra comunicación, para lograr objetivos colectivos y en el que nos sintamos todos un poco mejor y más escuchados.
Sobre tu interés en ver artículos para hijos sobre los padres, me parece una excelente idea, no he visto alguno con esa estructura, pero hay textos escritos sobre niños que describen a los adultos... Como éste: http://www.semana.com/mundo/articulo/el-diccionario-ninos-sorprende-adultos/343583-3
responder
denunciar
apoyar
Como bien han comentado varias personas, no existen los papás perfectos ni un modelo único de paternidad. Todos y desde niños somos diferentes y originales, vivimos en contextos distintos y tenemos historias diferentes. Sin embargo, siendo todos de la misma especie, hay ciertos patrones psicológicos común en todos, y nuestra idea es, desde ahí, poder entregar herramientas para que cada uno pueda aplicarlo según su criterio y realidad... nosotras estamos lejos también de ser mamás perfectas, pero como muchos acá le ponemos todas nuestras ganas en ser los mejores papás para nuestros hijos
Con respecto a una guía para hijos, creo que sería difícil convencerlos a ellos que la leyeran porque siempre culparán a sus padres de estar haciendo las cosas mal y no que ellos son "malos hijos". Ser "buen o mal" hijo tiene más que ver con cómo son como personas, por que el hijo no tiene responsabilidad con sus padres, en cambio los padres si tenemos una responsabilidad para con los hijos, por eso tantas guías... porque en una tarea tan grande, es rico sentirse apoyado
responder
denunciar
apoyar
Katherine Jordán | 2013-06-13 | 13:46
1
quizás soy una mamá desperfecta...
responder
denunciar
apoyar
Marco Canepa | Director Creativo | 2013-06-13 | 13:52
1
Nadie es perfecto. Toma lo que te sirva y te haga sentido. Cada niño y cada padre es distinto.
responder
denunciar
apoyar
Francisco Sandoval | 2013-06-13 | 14:43
1
Un bueno libro Cristiano que habla de este tema es:
"Atrevete a Disciplinar"
url: http://cristianoapologetico.blogspot.com/2011/03/atrevete-disciplinar-un-libro-que-le.html
responder
denunciar
apoyar
Angélica María Acevedo Rojas | 2013-06-17 | 10:31
0
Me parece correcto lo que se expresa, ya que así lo apliqué con mis hijos; trato de replicarlo con mis alumnos
responder
denunciar
apoyar
Nerdosauria | 2013-06-19 | 12:41
1
Pienso que un libro para niños sería super bueno, pero son los padres los q debemos disciplinar, no para q nos hagan caso, si no para que logren ser unos ciudadanos respetuosos y aporte para nuestra sociedad.
responder
denunciar
apoyar
Ashniet Caskortish | 2013-06-24 | 01:47
1
Muy buen artículo!! Como muchos otros!! =)
Me agrada tu forma de ver la vida, jejeje

Como dije en algun otro comentario:
los niños, aun muy pequeños, entienden y aprenden a razonar a corta edad, por lo que lo mejor que podemos hacer (desde mi punto de vista) es darles razones, ayudarlos a pensar en lo que hacen y mostrarles sus actos y consecuencias (sean éstas buenas o malas), de ahí ellos sacarán sus propias conclusiones! =) (esta vez no me excederé con el comentario...)
responder
denunciar
apoyar
Juan Carlos Urzúa Rojas | 2013-06-25 | 21:09
0
se agradece el articulo, uno logra ratificar cosas que supone en forma empírica y corregir vicios de crianza que vio que hicieron los padres de uno. Muchas gracias un gran aporte
responder
denunciar
apoyar
Beatriz Eme Te | 2013-06-26 | 12:47
0
me hubiese gustado tener en mis manos este artículo hace 9 años atrás, cuando mi hijo tenía 3... pero como es tarde para lamentar errores, tengo la esperanza de aún estar a tiempo, y comenzar desde este mismo instante a corregir mi crianza de un púber... muchas gracias, excelente artículo!
responder
denunciar
apoyar
Natz Wangnet | 2013-07-09 | 18:48
0
A mí me gustaba que me explicaran porqué. Recuerdo innumerables ocasiones en las que dije: ¿pero por qué te vas? ¿por qué no me dices? ¿por qué no me explicas?

Lo de ignorar también es una buena estrategia, igual creo que ignorar es preferible cuando el niño es conciente de un vocabulario, antes me parece que como padres hay que esforzarnos más en comprender qué se necesita. Aunque yo no soy mamá aun x3

responder
denunciar
apoyar
Damián | 2014-06-14 | 22:06
2
Yo por mi parte aconsejaría,

Ser consistentes en las reglas y normas (no desautorizarse entre los padres, y que las normas sean relativamente estables en el tiempo)

Mantener una actitud firme pero calmada frente a la situación (no podemos pedirle a un niño que regule sus emociones si no podemos hacerlo con nosotros mismos).

Comprender la emoción del niño pero no justificar la conducta (ej. acoger la rabia pero no que ande golpeando).

No reprimir un comportamiento utilizando el mismo comportamiento (me pegas, te pego).

Ayudarlo a cambiar el foco de atención.

Lo más importante también es recordar que los padres son un modelo de imitación. Por ej. si queremos que el niño ordene sus juguetes, tenemos que ver si nosotros hacemos lo mismo con nuestras cosas.


responder
denunciar
apoyar
Daniel Mora | 2014-06-15 | 00:08
2
Tremendo tema, tengo 4 hijos, y esta discusión ha sido parte de mi rol como papá, cómo incentivar/desincentivar ciertas actitudes. Difícil ser breve en este caso, pero puedo decir que esta generación de padres no la tiene fácil. Como escuché a una psicóloga, esta generación de padres es la única generación que cuando niño le tuvo miedo a los papás y hoy le tiene miedo a los hijos. Algo que he aprendido en este camino es a reducir la amenaza y ser firme en la consecuencia, a explicar lo bueno o malo que puede tener cierto comportamiento para mi hijo y para el resto del equipo, a decir que no a varias peticiones individuales y colectivas, a que les cueste. Todo esto es parte de la dificultad de ser padres hoy, otra parte es lo que SE ESPERA DE TÍ COMO MADRE O PADRE, de esa orientación media obsesiva a los derechos de los niños, a que no les falte nunca nada, a que como yo no pude tener eso cuando chico, por eso se lo compro, para eso trabajo, la competencia en el colegio por el celular más top, a facilitar la vida de los peques más de la cuenta, que la profe es demasiado exigente porque les hace leer muchos libros. La pega última de los papás es dar amor y herramientas a los niños para que se desenvuelvan libremente y felizmente en sus vidas de adultos, si les enseñamos a que buenas acciones tienen recompensas, como las malas castigos, tenemos gran parte de la pega hecha. Feliz día del Padre papito!!
responder
denunciar
apoyar
* Debes estar inscrito y loggeado para participar.
© 2013 El Definido: Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de nuestro representante legal.