tráfico, transporte, ciclovías, buses, atochamientos, tacos, diseño vial, urbanismo

Congestión vehicular: Ciudades del mundo que lograron domar al monstruo

Bocinazos, stress y eternas colas de autos que parecieran no moverse, pan de cada día en muchas ciudades de Chile y el mundo. ¿Se irán los tacos algún día? Aquí damos los casos ejemplares de algunas ciudades que han logrado disminuir considerablemente el tráfico en sus calles.

Por Bruno Carrillo | 2013-07-08 | 12:39
Tags | tráfico, transporte, ciclovías, buses, atochamientos, tacos, diseño vial, urbanismo

Los tacos no son nada nuevo. A medida que los habitantes de un país comienzan a ganar más o a tener acceso a autos más baratos, las calles de las ciudades se saturan de vehículos, especialmente si el sistema de transporte público no representa una alternativa atractiva. 

¿Pagarías para que hubiera menos tacos? Probablemente te resistes a la idea, pero puede ser una buena inversión. Calcula cuánto es lo que ganas por hora y cuánto tiempo pasas en el tráfico cada día. Y a eso agrégale el costo anímico de estar atrapado en el tráfico –ya sea en un auto en medio de un recital de bocinas o como embutido dentro de un bus– lo que seguramente te hace estar más estresado, cansado e irritable.

El caso de Seúl: Demoler carreteras para reducir los autos 

Fue por lo anterior que en la década de los noventa y especialmente en los primeros años del siglo XXI, Seúl, Capital de Corea del Sur, decidió declararle la guerra al tráfico en sus calles: el costo socioeconómico que estaba teniendo era de miles de millones de dólares anuales. 

Seúl tuvo un crecimiento explosivo en cuanto a automóviles en las calles durante las décadas de los ochenta y noventa, al punto que sus calles parecían estar constantemente paralizadas. Y ni hablar de los hábitos de manejo de los habitantes, que tienen fama de ser buenos para pasarse luces rojas y creer fervientemente que las reglas del tránsito las escriben ellos. 

Por esos años, en un intento de disminuir el número de autos en las calles, se comenzó a ampliar el sistema de metro y además se abrieron un par de autopistas nuevas dentro de la ciudad. Sin embargo, apenas se abrieron los nuevos caminos, se llenaron de aún más autos. Quedó en evidencia una gran realidad en el mundo de la congestión vehicular: más infraestructura invita a que haya más autos en las calles.

Por lo mismo, en la década del 2000 se tomaron medidas drásticas: se amplió agresivamente la red del metro, llegando a diez líneas y más de 300 kilómetros de recorrido; de privado, el sistema de buses se hizo semi-público y se integró con el metro (implementándose algo similar a la tarjeta Bip! de Santiago); se comenzó a cobrar un peaje más elevado por usar los túneles para ingresar al centro de la ciudad, se redujo el número de estacionamientos en el centro y se subió el precio y, destacablemente, se demolió una carretera para construir canales y parques. 

Al hacer esto último, los surcoreanos comprendieron que menos calles, de hecho, se tradujo en menos congestión. La gente comenzó a utilizar métodos alternativos de transporte. Sumado a la implementación de vías exclusivas para buses, las medidas aumentaron y, en algunos casos, hasta duplicaron la velocidad promedio de vehículos en zonas críticas dentro de la ciudad, además de reducir en casi un 20% la cantidad de accidentes automovilísticos. 

Todos estos cambios se hicieron de la mano con la implementación de tecnología de monitoreo vial de punta, con cámaras de control de tráfico, letreros electrónicos en las calles dando información en tiempo real y hasta cámaras automáticas para vigilar y multar a automovilistas estacionados donde no deben. Se puede acceder a la información por internet y a través de apps de smartphones para saber exactamente cuánto tráfico hay y dónde está para planear el viaje. Es algo muy parecido con lo que se está planeando para Valparaíso, aunque habría que ver hasta qué punto se implementa la tecnología en nuestra querida ciudad puerto.  

Hong Kong y Singapur: Desincentivando la posesión de autos

Ambos países asiáticos son casos muy particulares, puesto que tienen un territorio muy pequeño y están muy densamente poblado, por lo que hacer más infraestructura vial es difícil y extremadamente caro. Por lo mismo, ambos cuentan con monitoreo en tiempo real del tráfico, cobros extra en horario punta y un sistema de transporte público de primera línea, con integración del sistema de pago para buses, metro, tranvía y tren. 

En Hong Kong, con la Octopus Card (equivalente a la tarjeta Bip!) puedes no sólo pagar la mayoría de los métodos de transporte, sino además comprar en máquinas expendedoras, pagar la cuenta en restoranes de comida rápida (y no tan rápida) y hasta pagar en algunos centros comerciales. 

Al mismo tiempo, ambas jurisdicciones cobran impuestos adicionales altísimos para desincentivar la posesión de vehículos: Hong Kong requiere el pago de un impuesto extra de entre 40% y 115% del valor imponible del auto (dependiendo del modelo) cuando se compra, pero esta onerosa medida queda pálida al lado de su contraparte más al sur. 

En Singapur, todos los vehículos tienen un impuesto de 41% sobre el precio original solo por el hecho de entrar al país. De ahí una tasa de inscripción es requerida, del equivalente a casi 400.000 pesos chilenos para autos privados y casi 2 millones para autos comerciales. Y, como si esto fuera poco, hay que pagar una dolorosa tasa de inscripción adicional de 150% del valor de mercado del auto, sea éste nuevo o usado. 

Como para darse con un martillo en el dedo. 

Pero lo mejor está por venir: para sacar el auto a la calle necesitas un permiso especial, llamado "Certificado de Derecho a Uso" (Certificate of Entitlement), válido por 10 años. Estos son controlados por el gobierno y cada mes hay un número limitado que sale a subasta, con el fin de mantener el incremento de vehículos en las calles en un 3% anual. Al ser una subasta el precio varía, pero el precio por permiso en la última subasta fue de alrededor de US $54.000 (CL $27 millones) para autos con motores de menos de 1.600cc, y US $63.000 (CL $31,5 millones) para mayores de 1.600cc. 

Ni pensar en comprarse un Kia Pop

De más está decir que al cabo de 10 años tienes que volver a pagar el permiso, al precio que esté en ese momento. Para darte una idea de cuánto te puede costar un auto en Singapur, digamos un Audi A4 que en Chile cuesta 15 millones de pesos (sin contar permiso de circulación y patente), en Singapur te saldría poco más de 73 millones de pesos. 

Esto es sin contar el peaje para entrar y transitar por el centro, que con un sistema parecido al TAG de Santiago, llega a cobrar hasta casi 2 mil pesos por tramo recorrido en horario punta. Cuando el sistema de cobro por transitar por el centro fue introducido a mediados de los setenta, redujo el número de autos en más de un 70%. 

Y yo que reclamaba cuando subían 5 pesos la bencina…  

Como contraparte, ciudades como Ámsterdam y Munich -como vimos en artículos previos de El Definido- han disminuido la congestión vehicular, incentivando el uso de bicicletas. 

Estocolmo: Cuando el cobro por entrar al centro marca la diferencia

Siguiendo el ejemplo de Londres y Singapur, pero con aspectos propios, Estocolmo decidió introducir un sistema para cobrar peajes para los autos que transitaran por el centro. El sistema fue simple: instalar cámaras en 18 puntos de acceso al centro y cobrar entre el equivalente a 800 y 2400 pesos chilenos por ingresar al centro, dependiendo de la hora. 

El resultado: 20% menos de autos en las calles, lo cual se tradujo en una disminución dramática del número y la duración de los congestionamientos. Las imágenes hablan por sí solas, por lo que te recomiendo ver la charla TED.

Como conclusión

El congestionamiento vehicular es un problema presente en prácticamente todas las grandes ciudades del mundo y en las no tan grandes también. Sin embargo, hay muchas medidas que una ciudad o un país puede tomar para disminuir sustancialmente los atochamientos. Si bien a menudo serán medidas que no les van a gustar a los automovilistas, el beneficio agregado de no tener que pasar horas metido en el auto o en el bus durante el día (con menos autos, los buses avanzan más rápido) es inconmensurable.  

Solo cabe esperar tres cosas: que las ciudades de nuestro país no sigan esperando a estar absolutamente saturadas para tomar medidas paliativas de tránsito como las descritas arriba, que el Plan Maestro para Descongestionar Santiago comience a mostrar resultados antes del 2025, y que se implementen iniciativas similares o más innovadoras en ciudades de regiones con problemas de congestión. 

¿CÓMO TE DEJÓ ESTE ARTÍCULO?
Feliz
Sorprendido
Meh...
Mal
Molesto
ESTADÍSTICAS: APOYO A FRASES DE ESTE ARTÍCULO
Estas estadísticas sólo se le muestran a los usuarios que ya han dado su opinión con un click sobre alguna de las frases rojas destacadas en el texto del artículo.
Comentarios
Marco Canepa | Director Creativo | 2013-07-08 | 13:10
7
Recuerdo que en arquitectura, a ese problema de que mientras más calles y autopistas construyes, más tráfico y más atochamientos provocas, lo llamaban la "Paradoja de Mogridge" o "Efecto Los Ángeles".

Lamentablemente en Chile, durante el gobierno de Lagos, se cometió el error de empeorar el transporte público (Transantiago) y simultáneamente construir las 4 autopistas urbanas, que provocó una explosión automovilística que sigue hasta hoy.

Ante la dificultad de mejorar el sistema de buses, creo que deberíamos invertir aún más en el sistema de metro y ciclovías.
responder
denunciar
apoyar
Sí, y además la explosión automovilística siguió (y sigue) agobiando a los usuarios del Transantiago, con horas de viaje apretados en un espacio cerrado y poca frecuencia de buses pues ni caben en las calles con tanto auto. Es un círculo vicioso complicado.

Es difícil saber cuál sería la mejor opción, pero si se llegara a implementar un sistema de cobro por andar en zonas congestionadas, ojalá se usara las ganancias para mejorar el sistema de transporte público (incluidas las ciclovías).

En una presentación que hizo el gobierno de Corea del Sur, ofrecían sus servicios a ciudades que les interesara optimizar el sistema vial y minimizar las congestiones. (Por una módica suma, imagino.)
responder
denunciar
apoyar
Monica Duran | 2013-07-08 | 13:51
2
Totalmente de acuerdo, Seúl tiene el mismo tamaño que Santiago pero el doble de habitantes pero, si despliegas un mapa de la red de metro de Seúl es muuy grande, además de eficiente y agradable. En la superficie hay aglomeraciones de peatones transitando por las calles pero autos no tanto. No hay muchas ciclovías pero los ciclistas transitan por las veredas y parecen convivir bien con los peatones. Y la autopista que derribaron estaba encima de un río el cual reacondicionaron así que ahora es un paseo obligado y lugar de encuentro en la ciudad.
responder
denunciar
apoyar
Y les quedó bonito el río revivido, más encima. Al menos para estar en la mitad de la ciudad. :)
responder
denunciar
apoyar
Paper Luis | 2013-07-08 | 16:21
2
Es el tema de frenar la comodidad de la gente.
Si el metro (acá en Stgo) + las micros (que deben dejar de ser privadas) fuesen un aporte, mucha gente las usaría.
Si el tramado del metro llegara a todas partes (y digo TODAS) además de un sistema de buses con frecuencia conocida y respetada, colectivos para viajes más rápidos, la gente iría mas en locomoción colectiva.
Pero si para llegar al trabajo te exigen auto casi, nunca vas a dejar de descongestionar.

Como anécdota: En mi anterior trabajo me miraban como bicho raro por no tener auto. Cuando expliqué que no lo necesitaba, porque vivo en el centro, todas las micros me sirven... me miraban casi como bicho raro, onda ¿Que se cree este wn que no tiene auto?
responder
denunciar
apoyar
La idea del Transantiago no era mala, pero muchos concuerdan de que pecó de una pobrísima implementación. Hay que cruzar los dedos (y patalear cuando se pueda) para que el gobierno siga trabajando en pos de un sistema de transporte público de calidad, a buen precio y cómodo.
responder
denunciar
apoyar
Claudio Bascuñan | 2013-07-09 | 12:33
6
A mi me paso una situacion similar, compre mi departamento hace unos meses atras, y lo preferi comprar sin estacionamiento porque realmente NO necesito un auto (en serio... no quiero pagar 500 UF al peo), la bicicleta es mi medio de transporte principal, pero la gente me decia "pero wn... como no vas a tener auto? como lo vas a hacer?"... como lo voy a hacer? como que si el auto fuera casi tan basico como un paquete de papel higienico...

Antes de que todo lo del articulo pudiese llegar a pasar, tiene que haber un cambio grande de cultura, y quitar de la cabeza la vision estupida de que el auto es "indispensable", requiere un trabajo enorme para contraarrestar el trabajo rancio que se ejecuto por debajo para crear la NECESIDAD del auto... no, no pinta como conspiracion de salfate, pero si te ponen un transporte publico como el orto, y al dia 2 te ofrecen un credito automotriz donde casi les basta con que tuvieras 5 lucas cargadas en la bip para darte la plata puedes armar la mezcla perfecta:

Transporte publico malo -> Gente compra auto facil -> Crece parque automotriz -> Mas taco -> Peor transporte publico -> Mas gente se compra auto facil

Pero seamos realistas, si cuando suben 10 pesos a la bencina queda la cagada, imaginate que pasaria si le pusieran un impuesto a los autos, o cobraran por entrar al centro... ya veo que se ponen a pedir bonos al gobierno para paliar la situacion jajajajaj
responder
denunciar
apoyar
Enrique Ulloa | 2013-07-08 | 17:20
3
Berlín es de un tamaño similar a Santiago, pero tiene la mitad de población y una red de transporte (buses, metro, tren de cercanías y tranvía) tan eficiente que es absolutamente innecesario tener un auto para moverse (rápidamente) por la ciudad.

www.s-bahn-berlin.de/images/s_bahn_netz.png
responder
denunciar
apoyar
Pasa algo similar en Hong Kong; el transporte público es rápido, cómodo y relativamente barato, y llega a todos lados. Son pocos quienes tienen auto. Y la gran ventaja de Santiago y muchas ciudades de Chile es que tienen climas más frescos que el de Hong Kong y más templados que el de Berlín. ;)
responder
denunciar
apoyar
Sihanna Veloso | 2013-08-04 | 17:01
2
de hecho en Berlín la gente compra autos económicos (pequeños), 1.- para estacionar bien sin estorbar, 2.- para ahorrar en bencina y 3.- porque casi no lo ocupan, las ciclo-vías y los tranvías son los que mandan!, falta des-estresar a la gente en Santiago luego vendrá la tolerancia hacia los ciclistas....tengo esperanzas.
responder
denunciar
apoyar
Monica Duran | 2013-07-09 | 13:40
2
Totalmente de acuerdo, Seúl tiene el mismo tamaño que Santiago pero el doble de habitantes pero, si despliegas un mapa de la red de metro de Seúl es muuy grande, además de eficiente y agradable. En la superficie hay aglomeraciones de peatones transitando por las calles pero autos no tanto. No hay muchas ciclovías pero los ciclistas transitan por las veredas y parecen convivir bien con los peatones. Y la autopista que derribaron estaba encima de un río el cual reacondicionaron así que ahora es un paseo obligado y lugar de encuentro en la ciudad.
responder
denunciar
apoyar
Y les quedó bonito el río revivido, más encima. Al menos para estar en la mitad de la ciudad. :)
responder
denunciar
apoyar
francisco quezada | 2013-07-09 | 15:02
1
En Washington DC, no te cobran por estacionar en el centro ¡TE MULTAN!, solo quienes viven y pagan sus impuestos en la ciudad pueden utilizar los estacionamientos (y pagar por estos aparte), para aquellos quienes viven fuera, que en realidad tu no sabes donde termina una ciudad y comienza otra. lo que han hecho es crear edificios de estacionamientos anexos a las lineas del metro, entonces tu estacionas tu auto y tomas el metro que te deja en el centro de la ciudad (obviamente tienen mas de una estacion)
responder
denunciar
apoyar
Excelente! En Ámsterdam y también en Tokyo hay algo parecido, pero con bicicletas. Se fomenta mucho el uso de bicicletas hasta el metro, y a veces hay estacionamientos de varios pisos de solo bicicletas. :O
responder
denunciar
apoyar
Benjamín Pérez | 2013-07-10 | 12:42
6
Dicen que un país desarrollado es aquel en que los ricos usan el transporte público y los pobres tienen auto.
Ahí es cuando nos damos cuenta de que a nuestro transporte público le falta muchísimo para ser el de un país desarrollado. Y no faltan los desubicados que hoy exigen estaciones de Metro prácticamente innecesarias (Eliodoro Yañez), mientras en comunas que realmente lo necesitan como Renca, todavía no llega.
responder
denunciar
apoyar
María Paz Salas | Colaboradora | 2013-07-19 | 11:42
1
Totalmente de acuerdo Benjamín, aún hay mucho que hacer en ese tema.
responder
denunciar
apoyar
Garactus Gac | 2013-07-10 | 18:18
4
deberian eliminar calles enteras y convertirlas en ciclovias...un estacionamiento para 100 autos puede guardar facilmente 1000 bicicletas.
responder
denunciar
apoyar
* Debes estar inscrito y loggeado para participar.
© 2013 El Definido: Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de nuestro representante legal.