Imagen: César Mejías

Por qué "facho" no significa lo que crees

"Licitaría el litio en lugar de declararlo estatal-estratégico", "¡facho!". ¿Usamos bien este término hoy en día? ¿Qué define a un real facho, de esos que siguieron a Mussolini en las buenas y en las malas? Joaquín Barañao desenmaraña esta madeja.

Por Joaquín Barañao | 2019-03-05 | 11:30
El término fascismo ha sido usado y abusado hasta el hartazgo
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Desde hace mucho que en Italia un haz de varillas simboliza la fuerza a través de la unidad. La idea es que una varilla por sí sola no es gran cosa, pero que en conjunto ofrecen una resistencia formidable. En latín estos haces se llamaban fasces, y en la antigua Roma simbolizaban la autoridad del magistrado civil. Eran 30 varillas, por lo general de olmo, una por cada curia de la Antigua Roma. A estos fasces se los podía utilizar incluso para asestar castigos físicos.

En italiano fasces derivó a fascio. Debido a la idea de conjunto, fascio adquirió el sentido de “banda” o “liga”, que a partir de la década de 1870 comenzó a ser aplicado a grupos políticos. Es lo que en castellano llamaríamos “facción”. El más conocido fue el Fasci Siciliani (donde fasci es el plural de fascio, tal como spaghetti no es otra cosa que el plural de spaghetto).

A partir de este tipo de organizaciones, la palabra fascio adquirió un tinte revolucionario. Fue justamente esta connotación la que la volvió atractiva, por ejemplo, para los nacionalistas que exigían intervención italiana en la Primera Guerra. Una de estas agrupaciones fue Fasci italiani di combattimento, fundada en 1919 por un periodista llamado Benito Mussolini. Esta organización se convertiría a su tiempo en el núcleo del Partido Nacional Fascista, fundado dos años después y liderado por el propio Mussolini. En 1925, este caballero se transformó en gobernante de Italia y el término “fascismo” pasó a identificarse con esa manera de entender las cosas. Nótese que el logo del partido incluye uno de estos famosos haces de varillas en forma explícita.


Logo del Partido Nacional Fascista/Wikipedia

Fascismo

No es este el espacio para explicar en detalle qué se entiende por esta corriente, pero valga esta explicación que el mismísimo Mussolini ofreció en La doctrina del fascismo:

“Siendo antiindividualista, el sistema de vida fascista pone de relieve la importancia del Estado y reconoce al individuo sólo en la medida en que sus intereses coinciden con los del Estado, que encarna la conciencia y la universalidad del hombre como entidad histórica. Se opone al liberalismo clásico, que surgió como reacción al absolutismo y agotó su función histórica cuando el Estado se convirtió en la expresión de la conciencia y de la voluntad del pueblo. El liberalismo negó al Estado en nombre del individuo; el fascismo reafirma los derechos del Estado como la expresión de la verdadera esencia de lo individual”.

Para un genuino fascista entonces, de acuerdo a la voz más autorizada que hay al respecto, el Estado prima por sobre el individuo. Propende a una sociedad colectivista en la que el Estado es el motor primario del progreso.

La definición de la RAE, con la concisión propia que exige un diccionario, aprovechó los pocos caracteres disponibles para marcar un énfasis similar (notar las negritas): “Movimiento político y social de carácter totalitario que se desarrolló en Italia en la primera mitad del siglo XX, y que se caracterizaba por el corporativismo y la exaltación nacionalista”.

Mi experiencia personal en el Chile del 2019, sin embargo, constata una curiosa colisión con estas raíces históricas. Me ha ocurrido docenas de veces al expresar, por ejemplo, mi preferencia por licitar el litio en lugar de declararlo estatal-estratégico, que algún polemista destemplado profiere su grito de guerra: “facho”. O por defender el financiamiento de la universidad con créditos contingentes al ingreso en lugar de rentas generales. ¡Paf!, “facho”. O abogar por perfeccionar el esquema actual de AFP en lugar de apostar por una AFP estatal o sistema de reparto. ¡Paf! “facho”.

La paradoja es que, en particular en lo referido al grado de participación del Estado en la economía, el fascismo es lo opuesto. Seguro que muchos desenvainan el apelativo pensando en un combo más amplio, que incluye posturas migratorias, militares y/o geopolíticas. A esta postura sí la avala cierta base histórica. Pero esta columna no trata de esto. Trata de cuando el abrir parte de CODELCO a capitales externos es condición suficiente para despachar un sonoro “facho”.

¿Cómo el término se convirtió en un insulto?

Parto por mencionar que tan llamativa paradoja no es exclusiva de nuestro país. El término fascismo ha sido usado y abusado hasta el hartazgo. George Orwell decía que la palabra se había vuelto un simple improperio genérico, pues “casi cada angloparlante aceptaría ‘matón’ como sinónimo de ‘fascista’”. En Estados Unidos se discutió en la prensa si no se debía llamar fascista a la Unión Soviética de Stalin. J. Edgar Hoover, director del FBI por más de 37 años, solía escribir del “fascismo rojo”, en referencia a los comunistas.

En el caso chileno, hay una explicación precisa que describe la trayectoria del término. Para Stalin, el fascismo era ante todo un nuevo vehículo de la política de la burguesía reaccionaria (es decir, opuestos a toda evolución social con tal de conservar sus privilegios). A su modo de ver, este segmento de la sociedad había abandonado la vía de la democracia liberal por tratarse de un medio fracasado y potencialmente contraproducente. Si se toma en consideración la época en que estos eventos toman lugar, se podrá conceder que la visión de Stalin, aunque exagerada y sobre simplificada, gozaba al menos de un germen de verdad. El líder soviético asentó este enfoque en la Internacional Comunista (también conocida como la Tercera Internacional, a la cual adhirió el PC chileno en 1922).

Los partidos comunistas europeos se aliaron con el socialismo y el radicalismo burgués para combatir el auge del fascismo tal como lo entendía Stalin: cualquier ideología burguesa reaccionaria. El resultado fue una coalición de lo más variopinta llamada Frente Popular.

En América Latina, sin embargo, no había organizaciones fascistas con influencia suficiente como para constituir una amenaza política inminente. ¿A dónde canalizar esta energía política entonces? El rival del Frente Popular chileno terminó siendo la oligarquía.

Es por esto que en el Chile de la década de 1930, el término "fascista" no se aplicó al Movimiento Nacional Socialista que lideraba Jorge González von Marées (quienes se hacían llamar nacis, con “c”, para diferenciarse de sus hermanos mayores alemanes). Y eso que los nacis criollos eran tan militaristas como Mussolini. No, la versión local del Frente Popular asignó el mote a los miembros de la coalición de partidos oligárquicos que apoyaban a Arturo Alessandri Palma y a su ministro de hacienda, Gustavo Ross. Este último, el rival de Pedro Aguirre Cerda, candidato del Frente Popular en las elecciones presidenciales de 1938.

En realidad, el conservadurismo oligárquico chileno no era fascista en el plano económico, a diferencia, por ejemplo, de los conservadurismos autoritarios en Europa del sur, Austria y Europa del este. No se me malentienda. Ross no era santo de mi devoción. Sostenía que se debía gastar unos pocos millones para incentivar “una tupida inmigración blanca […] Se habla de la escuela. Palabras, sermones, ideas. Poco adentran en la vida. Se necesita una medida biológica: traer trabajadores de costumbres recias y eficaces”. La democracia, a su juicio, “es el gobierno de la selección y no de la masa inculta”.

Alessandri, a su turno, apoyó las milicias republicanas, a todas luces inconstitucionales, y en un desfile de 1933 desfilaron frente a él unos quince mil efectivos, más que en una parada militar de la época, lo que sin duda habría complacido a Mussolini. Pero desde una perspectiva netamente económica, lo cierto es que Alessandri estaba mucho más cerca de Adam Smith y su liberalismo económico, que de las posturas colectivistas que favorecían tanto Mussolini como Stalin.

Sin embargo, el término quedó desde entonces irrevocablemente asociado a la derecha como un todo. La voltereta lingüistica ya estaba sellada.

Una simplificación no admisible

Todo esto da pie a una discusión más amplia. Pretender trazar el mapa político en un eje unidimensional izquierda-derecha es una sobre simplificación contraproducente. Las simplificaciones son útiles para sistematizar información y por definición dejarán información fuera. Soy el primero en defender el uso de indicadores sintéticos como el Índice de Desarrollo Humano o el Índice de Competitividad Global, que fueron diseñados precisamente para omitir la complejidad subyacente. Pero, como reza uno de los tantos aforismos atribuidos a Einstein, “todo debe ser hecho tan simple como sea posible, pero no más simple que eso”.

El eje izquierda-derecha (donde derecha=facho) es más simple que lo admisible. Confunde más que aclara. Es un sinsentido pretender clasificar en el mismo bando a un liberal que defiende la legalización de las drogas duras, con quien votó en contra de la ley de divorcio solo porque ambos coinciden en una baja intervención del estado en la economía. Con el famoso gráfico de Nolan, que clasifica a los actores en un espacio al menos bidimensional, podemos sentarnos a conversar. Tema para otra columna.


Gráfico de Nolan/Wikipedia


¿Sirve de algo enterarse de esta historia? Desde luego, no aspiro a corregir esta paradoja histórica en el habla coloquial mediante esta humilde columna. El término ya se instaló y no va a cambiar. Pero sí vale la pena al menos estar consciente de la ironía y de sus implicancias en la escena política actual. Abogar por un Estado chico no solo no es fascista, sino todo lo contrario.

¿Estás de acuerdo con que hoy el término fascista está siendo mal utilizado?

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Comentarios
Iñaki Zamora | 2019-03-05 | 12:15
4
Es entendible la sobre simplificacion del termino facista pero el dejar una definicon tan escueta y su uso para sugerir que el facismo pertenece a algo que no sea la extrema derecha se ve como algo deshonesto a mis ojos.
La izquierda es tan capaz como la derecha de crear gobiernos colectivistas-autoritarios donde prime una lealtad al estado, pero el termino correcto academica mente seria totalitarismo o autoritarismo.
El facismo ademas obtine su poder de grupos conservadores y libertarios derecha. Se puede ver en su actuar, Mussolini con sus camisas negras persiguo y asecino a los lideres de partidos politicos socialistas junto a toda union de trabajdores poderosas, los mienbros de su partido eran prominetes industriales, terratenientes y capitalistas que properaban con el apoyo de un violento regimen que perseguia a quienes queira "regulaciones". Todo esto culmino con el asecinato del lider del partido liberal ante el cual mussoli se declaro autor y gano poder dictatorial oficial.
Los nazis contaron tubieron mienbro como Erich Ludendorff, heroe de la pirmera guerra como ferviente anti comunista, alcanzaron el poder gracias a que la colision Liberal conservadora le otorgo cargos importantes bajo el liderasgo de Von Hinderburg(monarquista y mayor anti socilista) no por voto popular, todo en una busqueda de detener a los movientos de izquierda.
Es mas despuesd e todo esto los nazis utilizaron como chivos expiatorios a los socialistas para consolidar su gobierno autoritario, lo que siguo es una persecucion completa de todo movimiento y union de izquierda, etc.
para agregar una guinda a la torta los nazis son los inventores de la privatizacion.

Bajo toda esta circustantia es por lo que afirmo sin dudas que el facismo es de derecha y surge de la derecha, no es excluyente de movimientos de libertad economica, trbaja bien con privados y todo libertario de derecha debe estar atento a facistas que podrian tratar de convencelos(sobretodo hoy en dia)
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Joaquín Barañao | Colaborador | 2019-03-05 | 22:18
1
Hola Iñaki

Como escribo en la columna, en este caso (como en tantos otros) hablar de eje unidimensional izquierda-derecha no sirve. Te propongo que hablemos de "liberales económicos" en vez de "derecha", que es el solo punto de la columna.

Aclarado eso, me parece necesario copiar de nuevo la definición del propio Mussolini:

“Siendo antiindividualista, el sistema de vida fascista pone de relieve la importancia del Estado y reconoce al individuo sólo en la medida en que sus intereses coinciden con los del Estado, que encarna la conciencia y la universalidad del hombre como entidad histórica. Se opone al liberalismo clásico, que surgió como reacción al absolutismo y agotó su función histórica cuando el Estado se convirtió en la expresión de la conciencia y de la voluntad del pueblo. El liberalismo negó al Estado en nombre del individuo; el fascismo reafirma los derechos del Estado como la expresión de la verdadera esencia de lo individual”.

¿Hay alguna fuente mejor que Mussolini para definir fascismo? No pues, no la hay. Luego, si aparece algún rasgo liberal en la aplicación práctica es una desviación del canon, no un cambio al canon. Si uno viera que los delanteros repetidamente bajan la pelota con la mano en la práctica, eso no cambiaría que el fútbol es sin bajar la pelota con la mano, porque lo que define el fútbol son sus reglas formales, no la caótica realidad.
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Edson Pizarro | 2019-03-07 | 11:58
1
Claro que hay mejores fuentes para definir al fascismo mejor que Mussolini,pues las palabras mutan en el tiempo y se resignifican en el contexto. Es como decir que el síndrome de Edipo es matar a tu padre, casarte con tu madre, sacarte los ojos y exiliarse... ¿Cómo no? Si Esquilo así lo escribió, Freud usa mal el término! Y si nos ponemos más quisquillosos, Edipo significa "el de los pies morados"...
Las palabaras se resignifican, y sin duda esa resignificacion es arbitraria y colectiva, por eso estoy de acuerdo con el comentario de Iñaki.
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Francisco Adivinación | 2019-03-10 | 08:26
0
"si aparece algun rasgo liberal en la aplicación practica es una desviación del canon, no un cambio al canon" ¿qué significa eso? -No significa nada. Barañao: tu cita (copiada y pegada) del fascismo no es la única literatura sobre el fascismo, sabias? el fascismo ES capitalista, promueve la competencia, pero siempre bajo la tutela del estado. Estás hablando cosas que no entiendes. (para variar) Y precisamente PORQUE no entiendes lo que es el fascismo, pensaste que era relevante hablar de izquierda y derecha.
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Joaquín Barañao | Colaborador | 2019-03-10 | 10:45
0
Hola Edson

Estoy de acuerdo contigo en que el significado de las palabras cambian y que por lo tanto la etimología no es prueba de que "se esté usando mal". Hasta ahí concordamos 100%

Pero no es el caso de fascismo, por una razón muy clara. A diferencia de otras corrientes como el comunismo, el socialismo o el neoliberalismo, hoy por hoy no hay actores políticos relevantes que se autodenominen como fascistas. El fascismo murió en la Italia de los cuarenta para efectos prácticos, sin dejar descendencia de importancia. Por lo tanto, cuando alguien aplica el término peyorativo "fascista" a otra persona en el 2019 está haciendo referencia a la ideología que operó en esa época y ese lugar. Al morir en su infancia, el fascismo no tuvo la oportunidad de mutar y renovarse. Si el 2019 calificáramos a las personas de "realistas" y "patriotas" no podemos suponer que el término ha mutado y que ahora hay realistas renovados que quieren dotar a las colonias de más autonomía, porque el realismo murió en el siglo XIX y es lo que fue.
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Joaquín Barañao | Colaborador | 2019-03-10 | 11:09
0
Hola Francisco

Lástima que desperdigaste tu rabia a lo largo de toda la sección de comentarios en lugar de concentrarte en articular tu refutación en un solo comentario legible.

Dijiste un montón de cosas, pero me enfoco en tu afirmación tan categórica de que "el fascismo ES capitalista". El fascismo, como sabes, pasó a la primera línea con Mussolini. Luego él decide explicar en detalle en un libro qué se debe entender por fascismo (en La doctrina del fascismo). En él, lo define como estatista para efectos económicos. Desde luego, en la aplicación práctica luego ocurrió todo tipo de cosas (tanto estatistas como capitalistas) ¿Con qué nos quedamos entonces? A eso me refiero con que el canon, la vara de medida para definir cuan alineado se está con lo que decimos ser, es el estatismo. Cosa diferente es que no se cumpla aquello por lo que formalmente abogamos. Por eso la Real Academia Española de la Lengua, una institución que cuenta entre sus funciones definir palabras para que los hispanoparlantes nos entendamos, explica lo que es el fascismo de acuerdo al canon teórico y no de acuerdo a lo que cada fascista hizo.en la práctica
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Francisco Adivinación | 2019-03-12 | 20:19
0
Es que nada de eso importa. El significado de las palabras, no es la cosa que se designa con esa palabra, y menos todavía es la cosa que designa en el momento del origen de la palabra. Ese es un error grave. Prácticamente toda tu columna se refiere a la cosa que designa la palabra facho. Las palabras no solo designan una cosa, además tienen un SENTIDO. Uno no dice "facho" para designar a un fascista... En el sentido de las palabras se expresa "lo que se quiere decir". Esto es una cuestión elemental. Todo tu discurso (además de mal escrito) es un error sobre otro. Listo.
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Joaquín Barañao | Colaborador | 2019-03-14 | 11:38
0
"Todo tu discurso (además de mal escrito) es un error sobre otro. Listo."

Bueno, obviamente no te interesa dialogar sino despotricar.

Saludos
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Joaquín Barañao | Colaborador | 2019-03-05 | 22:18
0
Hola Iñaki

Como escribo en la columna, en este caso (como en tantos otros) hablar de eje unidimensional izquierda-derecha no sirve. Te propongo que hablemos de "liberales económicos" en vez de "derecha", que es el solo punto de la columna.

Aclarado eso, me parece necesario copiar de nuevo la definición del propio Mussolini:

“Siendo antiindividualista, el sistema de vida fascista pone de relieve la importancia del Estado y reconoce al individuo sólo en la medida en que sus intereses coinciden con los del Estado, que encarna la conciencia y la universalidad del hombre como entidad histórica. Se opone al liberalismo clásico, que surgió como reacción al absolutismo y agotó su función histórica cuando el Estado se convirtió en la expresión de la conciencia y de la voluntad del pueblo. El liberalismo negó al Estado en nombre del individuo; el fascismo reafirma los derechos del Estado como la expresión de la verdadera esencia de lo individual”.

¿Hay alguna fuente mejor que Mussolini para definir fascismo? No pues, no la hay. Luego, si aparece algún rasgo liberal en la aplicación práctica es una desviación del canon, no un cambio al canon. Si uno viera que los delanteros repetidamente bajan la pelota con la mano en la práctica, eso no cambiaría que el fútbol es sin bajar la pelota con la mano, porque lo que define el fútbol son sus reglas formales, no la caótica realidad.
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Francisco Adivinación | 2019-03-10 | 08:05
0
Joaquín Barañao: Si te cuestionan algo que escribiste, sencillamente no puedes repetir -literalmente- lo que ya escribiste ¡y menos si es una cita!. ¿Dónde quedó la honestidad intelectual?. Sé más serio pues hombre.
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Carolina Adaros Boye | 2019-03-06 | 09:37
3
Creo que por un lado el titulo subestima un poco al lector. Por otro también se omite que hay muchos términos que cambian su significado de origen de acuerdo al uso que se les da. Eso es algo que pasa nos guste o no. No es mi tema, pero viendo un poco en google creo que la expresión correcta es "cambio semántico". Leí el articulo solo para confirmar que la palabra significa exactamente lo que creía y aun así conozco a mucha gente que sabiendo eso entiende la variación en su uso según el contexto. Que a algunos les moleste es totalmente válido y que puede que mucha gente no supiera el origen de la palabra, obviamente que sí. En ese sentido me parece bien el artículo del punto de vista informativo. Pero suponer que todo aquel que usa el término “facho” para referirse a personas de conservadoras o de derecha no tiene idea de lo q dice me parece un poquito condescendiente, por decirlo menos…
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Francisco Adivinación | 2019-03-10 | 08:16
0
¡Qué diplomacia!. Tu comentario ha sido el mejor. O sea q... dices tu que... barañao es "condescendiente"? jajja ¡q eufemismo!. A ver si tienes tiempo de ver otras publicaciones de barañao, son un chiste.
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juan antonio garcia sanchez | 2019-03-08 | 14:25
0
mis felicitaciones a Joaquín Barañao, hace tiempo no leía un articulo con base histórica en el definido, solo mencionar al olvidado Giovanni Gentile filosofo fundador del fascismo junto a mussolini, critico del marxismo y del liberalismo, y que sus ideas fueron la base para el fascismo. los fascistas no creían en el libre mercado "capitalista" por considerarlo individualista y egoísta, y tampoco creían en el marxismo con su lucha de clases, "todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado"
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Francisco Adivinación | 2019-03-10 | 08:30
0
En primer lugar, los partidos políticos no "creen" en esta u otra cuestión. Los partidos politicos PIENSAN esta u otra cuestión. Y... tu consideras ESTO como base histórica? Yo soy historiador, y te aseguro que aquí NO HAY nada ni remotamente parecido a una base histórica.
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Francisco Adivinación | 2019-03-10 | 07:59
0
Un título sugerente pero sin ninguna sustancia. "¿Por qué "facho" no significa lo que crees?" Después de leer este "artículo" mi concepto de "facho" sigue imperturbable... Sólo una persona irreflexiva y simple (como lo es nuestro joaquín barañao) consideraría esta pseudo-reseña de la PALABRA "fascista" (de la palabra, no del significado) como un dato significativo para nuestra comprensión de la palabra facho. Pero ¿alguien ignora LO QUE SE QUIERE DECIR con la palabra "facho"? ¿qué importa alesandri y la derecha y la izquierda y ross? ¿Y qué es eso de citar a musolini? Facho significa fascista y punto final. Listo. No nos dejemos distraer por estos pseudo-intelectuales, intelectuales de maqueta que confunden un dato histórico en la memoria con un signo de interrogación, una objeción a una forma de vivir y de sentir.
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Francisco Adivinación | 2019-03-10 | 08:11
0
El término "facho" DEFINITIVAMENTE NO está siendo mal utilizado. ¿quién es el editor o editora de esta página? ¿el hermano, hermana, abuela, abuelo de joaquín barañao? Bitch: yo leo todo el día, todos los días, todo tipo de publicaciones, y JAMÁS me había encontrado con una publicación tan infantil como las de barañao.
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Mario Céspedes | 2019-03-12 | 10:40
1
Como algunos han indicado, esta columna no se entiende, porque parece partir de la premisa que el uso original de la palabra es el único válido y correcto, lo cual es falso.

El lenguaje, cómo el mismo Joaquín ha señalado en columnas previas, está vivo y es dinámico y, por ende, los significados mutan en el tiempo y dependen del contexto en que se usen. Ejemplos de esto hay muchos; como el significado original de semáforo (palabra que existe antes de la invención de los autos), de avión (antes de los hermanos Wright) o la palabra "jamás", que antes significaba "siempre" y actualmente es "nunca".

En la actualidad, las personas que usan las palabras fascista, facismo o facho normalmente se refieren a alguien excesivamente autoritario; a una actitud autoritaria y antidemocrática o a alguien de ideología política reaccionaria, tal cual señala la RAE y no hacen relación directa ni implícita a la ideología política encabezada por Mussolini. En ese sentido, "Facho" significa exactamente lo que muchos creen.
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Joaquín Barañao | Colaborador | 2019-03-14 | 11:31
0
Hola Mario

Concuerdo totalmente en que el significado de las palabras cambia. Mira la respuesta que le di a Edison más arriba.

Saludos
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Francisco Adivinación | 2019-03-12 | 17:45
0
El título es engañoso y la columna está mal escrita. La primerísima línea debería ser "El termino facho no significa esto, significa esto otro". y recién ahí -si acaso es necesario- alargarse con los datos históricos y comentarios. Formalmente, la columna es pésima. Pero el contenido es lo peor ¿De que se trata, en el fondo? ¿Barañao pretende DEMOSTRAR que facho no significa lo que nosotros creemos, A PARTIR del dato que en cierta ocasión "facho" no se utilizó para referirse exclusivamente a los fascistas italianos de los años 30? Eso es lo más inquietante. ¿Que cosas SUPONE esta columna de barañao? 1. Que cuando alguien dice "Facho" tiene en mente una afiliación política, y no una actitud o disposición del ánimo. 2. Que el significado real de la palabra facho (y de todas las palabras) se encuentra en su origen. 3. Que el significado REAL de las palabras es, sin embargo, frágil, inestable, de suerte que en cualquier momento, en una fiesta, en el cine, alguien podría cambiar el significado de una palabra. Es absurdo.



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Francisco Coca | 2019-03-14 | 17:34
1
En verdad a mi me da lo mismo si la columna está bien o mal escrita, y puedo compartir o no compartir la forma de pensar de Joaquin, pero creo que negar que el uso que se le da al término "facho" es peyorativo, agresivo, invalidante y de ninguna forma muestra respeto por la libertad de expresión de quien se está calificando de tal forma, tal como lo son "comunacho", "zurdito" y "poto colorao" para los del otro lado del espectro. Tal vez si las discusiones de ideas no terminaran con epítetos de este tipo, podrían generarse consensos interesantes, o soluciones mixtas que utilicen lo mejor de cada corriente, para lograr maximizar el beneficio para todos.
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