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Imagen: César Mejías

La organización que refresca la educación en Chile con una mirada tecnológica

Muchos dicen que el sistema educativo se está quedando obsoleto y la organización Innovacién busca dar vuelta este modelo, entregando herramientas tecnológicas que amplíen la visión y las opciones a futuro de los niños de hoy.

Por Romina Diaz | 2018-10-02 | 07:00
Tags | innovacien, tecnología, clases, emprendimiento, educación, colegio
"La segregación digital se está transformando en la gran epidemia laboral del siglo XXI, entregar herramientas desde la etapa escolar genera oportunidades para el futuro de los estudiantes de La Serena, Coquimbo y las comunas cercanas", (David Leal, director ejecutivo de Innovacién).
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Los avances de un país no siempre están definidos por grandes políticas públicas o importantes descubrimientos científicos. La creatividad puede jugar un importante papel en crear soluciones que afectan positivamente a la población, a veces a partir de cosas muy sencillas.

Un ejemplo de esto es cuando hace dos años en un colegio en Quilicura, un joven de primero medio creó una aplicación que ayudó a su hermano mayor y a toda su familia. Todo con un poco de creatividad, innovación y algunas nuevas herramientas tecnológicas aportadas por la ONG Innovacién, cuenta su Director Ejecutivo, David Leal, a El Definido.

El hermano mayor del joven solía quedarse dormido en la micro cuando iba desde la universidad a su casa, y terminaba despertándose mucho después, cuando ya estaba lejos de su casa (¡y a quién no le ha pasado!). Entonces, su hermano menor creó una aplicación en la que su celular comenzaba a sonar cuando el joven universitario estaba a 400 metros de su casa. Se despertaba, bajaba de la micro y llegaba a una hora razonable, sin preocupar a nadie ni despertar en un lugar desconocido.

La aplicación no suena tan difícil, ¿o sí? Pero definitivamente se necesitan algunas herramientas para saber hacer esto, y la organización Innovacién hace nueve años imparte talleres en algunos colegios y ahora también a emprendedores que quieran ampliar sus conocimientos sobre tecnología, programación, innovación y diseño, entre otras aptitudes.

¡201 colegios y sumando!

“Llegar a distintos públicos y democratizar el acceso a oportunidades gratuitas de capacitación para alumnos, emprendedoras y emprendedores de todas las comunas de Santiago”, son algunas de las nuevas prioridades de Innovacién, dice Leal.

Comenzaron hace nueve años con talleres y aplicando distintas metodologías en colegios de Chile, para así llevarles herramientas tecnológicas a niños y jóvenes, y con esto una nueva forma de aprender que buscaba ampliar sus horizontes.

Como te contamos en 2014, la organización en ese entonces había trabajado con 40 colegios y cuatro años después, la cifra ha aumentado cinco veces, pues ya son 201 los colegios con los que han trabajado.

“Innovacién nació como una necesidad de ir generando nuevas experiencias en los colegios, de la mano con la necesidad tecnológica y de innovación que existe a nivel mundial. Los colegios son lugares super atrasados, si tu vez un pabellón de cirugía de hace 40 años, por ejemplo, y lo comparas con uno actual, se ve completamente distinto. En cambio, las salas de clases siguen casi iguales y en muchos casos se enseña lo mismo de la misma manera”, nos explica Leal, quien no es el único que piensa lo mismo.

¿La educación se está quedando atrás de los avances tecnológicos?

Internet y la tecnología han ido generando grandes cambios en la sociedad actual, por ejemplo, las maneras en que nos comunicamos, trabajamos, compramos productos, realizamos transferencias electrónicas, y nos movemos en nuestro día a día en general. Todo es completamente distinto al modo en que se hacían las cosas 50 años atrás. Pero muchos creen que la educación se está quedando atrás respecto a todos estos avances.

Zach Sims, por ejemplo, el co-fundador de la plataforma interactiva Codecademy, que ofrece clases gratuitas de codificación, considera que “es hora de que la sociedad reevalúe la educación postsecundaria y todo nuestro sistema. Necesitamos crear sistemas nuevos e innovadores que ayuden a las personas a alcanzar su potencial”.

Sims, de solo 28 años, dijo a la revista Forbes que la educación se debe poner al día con nuestra sociedad tecnológicamente mejorada. “Los estudiantes merecen una educación relevante, moderna y personalizada que los ayude a adquirir habilidades del siglo XXI. [...] Los profesores hacen clases como conferencias extendidas y envían a los estudiantes a casa para completar las tareas, a menudo solos y confundidos”, dijo.

Y por lo mismo, Innovacién busca llevar esto a la práctica, enseñándoles a niños de tercero básico en adelante, sobre nuevas metodologías que aplicar. No solo para ir aprendiendo de una manera más dinámica, sino también expandiendo sus gustos e intereses y quizás en un futuro, elegir carreras que hoy no son consideradas tradicionales, nos dice Leal.

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“Hackeando” al sistema educativo

"Hackea tu clase", es uno de los talleres que ha llevado a cabo la organización, esta vez dirigiéndose a los profesores. Fue un evento que reunió a 50 docentes en la Universidad de La Serena, en el que les enseñaron formas de incorporar la tecnología y programación en clases.

"La segregación digital se está transformando en la gran epidemia laboral del siglo XXI, entregar herramientas desde la etapa escolar genera oportunidades para el futuro de los estudiantes de La Serena, Coquimbo y las comunas cercanas", dice David Leal.

Según Joe Williams, el director ejecutivo del grupo Demócratas por la Reforma Educativa, el sistema educativo está comenzando a cambiar, pero a un ritmo extremadamente lento. "La mayoría de las profesiones podrían mostrar cambios dramáticos en la forma en que trabajan, gracias a las innovaciones tecnológicas, pero la enseñanza todavía se ve igual a como cuando los profesores de hoy en día eran estudiantes", afirma.

Innovacién ha trabajado con 201 colegios y 8.855 alumnos, pero no se han quedado solo en el sistema escolar. Se expandieron e imparten talleres para los ciudadanos que quieran ser parte; no solo ser usuarios, sino que creadores de plataformas tecnológicas.

“Con Fuerza de Mujer”

Desde que comenzaron, se han dado cuenta que enseñar sobre innovación y tecnología no solo hace falta para los estudiantes, sino que es una herramienta necesaria para todos. “Nosotros sentimos que la tecnología de la comunicación e información debería existir para democratizar la información, para democratizar las oportunidades, y lo que estamos viendo es que empezó a acrecentar y agudizar las brechas que ya existían”, nos explica Leal.

Por esto, ya no solo se dedican a entregarle herramientas a los jóvenes, sino que también están llevando la tecnología e innovación a las mujeres emprendedoras. Su proyecto “Con Fuerza de Mujer”, está enfocado en capacitar a las mujeres en temáticas tecnológicas, pero también les enseñan sobre modelos de negocios, cómo innovar, presentación de proyectos y asesorías respecto a diversos temas, entre otras opciones para crear o mejorar cualquier emprendimiento.

En otras palabras, ven a la tecnología como un elemento articulador de las necesidades que creen que tiene la sociedad, buscando implementarla a través de distintas modalidades.

Con Fuerza de Mujer, comenzó el año 2016 y reciben en sus talleres a alrededor de 250 estudiantes por año. El director ejecutivo dice que es fundamental que este tipo de iniciativas estén disponibles para personas de todas partes y especialmente para mujeres, que hasta el momento se están quedando en muy pocas áreas económicas.

“Hay mujeres concentradas en muy pocas áreas, que además, según el avance tecnológico, son áreas que es muy probable que desaparezcan. Creemos que existe una brecha importante que nosotros podríamos atacar y con eso que ellas puedan conseguir carreras que ofrezcan mejores salarios, entre otros beneficios”, añade Leal.

Opciones ilimitadas

En Innovacién también consideran importante ampliar las opciones que los jóvenes conocen para elegir sus vocaciones. Y ya han comenzado con algunos proyectos de este tipo, por ejemplo, en colegios de Pirque, La Pintana y Puente Alto, que fueron zonas elegidas especialmente por su alto nivel de deserción escolar, explica David. En estos, han seleccionado algunos alumnos para que sean ayudantes de personas que están haciendo doctorados en centros de Bioinformática en la Universidad Andrés Bello. Para que así puedan vivir realmente la experiencia universitaria, ayudando a estudiantes de doctorados a organizar sus bases de datos, colaborando con sus investigaciones, etc.

“Lo que nosotros buscamos es que, por ejemplo, en los casos de los niños que no tienen ningún familiar profesional, que conocen solo a su médico y a sus profesores, vean que hay un montón de otras profesiones, desconocidas para muchos. Tal vez hay chicos que siempre les gustó la computación o la bioinformática y con nuestros proyectos y derribando las barreras tecnológicas, se les abren otras oportunidades”, dice Leal.

En parte, estas iniciativas buscan brindar más herramientas para que los niños, jóvenes y adultos puedan identificar sus vocaciones, puedan llevarlas a cabo y generar impacto gracias a las nuevas herramientas, que según el director ejecutivo de Innovacién, actualmente no se están aprovechando. Al saber programar o crear aplicaciones, por ejemplo, se abre un mundo de posibilidades de carreras a las que hoy se puede aspirar.

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