accidentes, precauciones, qué hacer, heridos
Imagen: César Mejías

Breve guía sobre primeros auxilios: ¿qué debo hacer (y qué no) al presenciar un accidente en la calle?

¿Alguna vez te ha tocado presenciar algún accidente en la vía pública y no sabías cómo ayudar? En El Definido te contamos cómo reaccionar frente a una situación de presión y exigencia como esta, donde la acción correcta puede salvar vidas.

Por Maria Paz Larrondo | 2019-06-03 | 07:00
Tags | accidentes, precauciones, qué hacer, heridos
Si bien lo mejor sería evitar los accidentes, hay veces que no se pueden controlar todas las circunstancias de la vida. Sin embargo, hay medidas que se pueden realizar para evitar que las cosas empeoren en una situación extrema.
Relacionadas

Los accidentes pasan y son más comunes de lo que quisiéramos. Con esto no hablamos del tipo de incidentes en que se da vuelta un vaso encima del computador, o quedarse atrapado en un ascensor, sino de un choque o un atropello, situaciones que ponen en riesgo la vida de las personas y que, sin dudas, nos aprietan la guata.

Probablemente presenciaste algún accidente en la vía pública y ayudaste de la forma que se te ocurrió en el minuto; a lo mejor fuiste parte de uno y necesitaste auxilio, pero nadie te lo pudo entregar porque no sabían cómo.

Pero… Te has preguntado, ¿cuál es la forma correcta de actuar en estos casos? ¿Qué actitudes pueden aumentar la gravedad? ¿O disminuirla? Las respuestas a estas preguntas podrían salvar vidas y en la siguiente nota te contamos lo importante que son a la hora de prestar ayuda a una persona que ha sufrido un accidente.

¡Un choque! ¡¿Qué hago?!

Lo primero que debes hacer, si te toca presenciar un accidente y quieres ayudar, es mantener la tranquilidad. Si pretendes entregar auxilio a otras personas, debes transmitir calma en la medida de los posible e intentar tener perspectiva de la magnitud de lo ocurrido para resolver qué hacer.

Luego, lo que corresponde es cerrar los alrededores del lugar involucrado, para ello debes poner los triángulos de señalización (uno a 50 metros del lugar del accidente y otro más allá, a unos 100 metros), para evitar que se pueda producir un accidente mayor. Pero si no cuentas con esos implementos, puedes buscar cercar de otra manera. Es importante impedir que el público rodee a los accidentados o que permanezca en la calzada. 

Lo que sigue es llamar inmediatamente a los servicios de emergencias, para que puedan llegar lo antes posible al lugar (ya sea el 133 de Carabineros o el 131 del Samu). En el llamado, entrega la mayor información posible: lugar exacto del accidente, lo que pasó, el número y estado de gravedad de las víctimas y otros datos que consideres relevantes.

Si en el accidente está involucrado un vehículo, apaga el motor. De no ser posible, inmoviliza el auto con el freno de mano o a través de topes que impidan el movimiento de las ruedas.

En el caso de que el auto se esté incendiando, usa agua, un extintor o arena para controlar el fuego. Pero nunca apliques agua sobre el combustible derramado, ya que puede ser peor.

Acciones puntuales que salvan vidas

Los primeros auxilios son maniobras claves para atender a las personas que se encuentran heridas o lesionadas, luego de un accidente, hasta la llegada de los profesionales de emergencias. Saber cómo realizarlos es muy importante, porque son pocas las veces que se cuenta con algún profesional especializado en el momento del accidente.

Si no se hacen de la manera correcta, las lesiones pueden ser agravadas. Pero las maniobras de una persona con conocimientos y que sabe cómo llevarlas a cabo, pueden salvar vidas.

La base: reanimación

Lo primero que debes chequear es si la persona está consciente, para ello agítala con suavidad y hazle preguntas en voz alta. Luego debes comprobar si está respirando: acércate a su nariz y fíjate en el movimiento del abdomen. Chequea que no haya nada obstruyendo la boca o las fosas nasales. Si la persona no respira o lo hace de forma irregular, aplícale respiración artificial lo antes posible. ¿Cómo?

La forma más típica es de boca a boca, para eso pon al accidentado boca arriba, eleva su mandíbula, comprueba si hay alguna obstrucción en las vías respiratorias, aprieta de forma suave la nariz y realiza soplos grandes dentro de su boca. Si ves que inicialmente el proceso no da resultado, repítelo.

Si el accidentado no respira y, además, no tiene signos de pulso, es necesario hacer una reanimación cardio-pulmonar (RCP). Para detectar el pulso, debes hacerlo en alguna arteria superficial, que esté a la vista (los lugares más comunes para hacerlo son la arteria carótida en el cuello y el pulso radial sobre la muñeca).

Cuando encuentres el lugar adecuado, presiónalo suavemente usando los dedos índice, medio y anular. Ojo, no uses el pulgar, porque allí sentirás también tu propio pulso.

Si haciendo esto te das cuenta que no hay palpitaciones, debes comenzar la estimulación del corazón de forma rítmica y manual (masaje cardíaco), para que la sangre pueda seguir circulando, al mismo tiempo que mantienes la oxigenación a los pulmones con la respiración artificial.

Comprime fuerte con ambas manos al centro del pecho, hundiendo el esternón cinco centímetros. El ciclo consiste en hacer 30 compresiones torácicas seguidas de dos respiraciones.

Detener el sangramiento

Si el herido está sangrando de manera excesiva, cúbrete las manos con un pañuelo y presiona la herida durante 10 a 15 minutos, luego aplica un parche, pañuelo o algún objeto similar que esté lo más limpio posible, pero ten cuidado con no interferir demasiado con la superficie de la herida, donde ya podría estar formándose un coágulo. Si hay algún objeto que está obstruyendo el sangrado, no lo remuevas.

Si, además, la persona está inconsciente, recuéstala de lado para evitar que se asfixie con su lengua. Lo ideal es mantener la zona herida elevada, ya que disminuye la presión de la sangre y reduce la hemorragia. Solo en caso de una herida que haya amputado alguna extremidad se debe realizar un torniquete.

La pérdida de sangre puede ocasionar un shock, que es una condición grave causada por la falta de sangre en los principales órganos. Los afectados se pueden marear o desmayar, así como presentar palidez, sudoración excesiva o labios azules. En estos casos, trata de levantarles las piernas para ayudar a que la sangre fluya al corazón y la cabeza.

Si en cambio, la hemorragia es interna, dándote cuenta que la sangre sale por la boca, oído o nariz, no tapes el orificio e intenta ladearlo para que no se ahogue. No muevas al herido y controla las funciones vitales, nota si aparecen vómitos o taquicardia.

Movilidad: en caso necesario

Si la persona luego del accidente quedó en una postura fuera de lo común, es probable que haya sufrido consecuencias en la columna. Aquí es fundamental que no lo muevas. Si es motorista o ciclista, no lo saques el casco y trata de mantener dentro de un mismo eje la cabeza y torso. Lo mejor, en la mayoría de los casos, aunque no haya lesión evidente, es dejarlo tumbado en la calle, bien abrigado, en espera del servicio de emergencia. 

Solo si hay fuego en la escena o hay riesgo de atropello debes intentar evacuar a los pasajeros. Para esto, colócate detrás de él, introduce los brazos por debajo de las axilas, agarra el mentón con una de las dos manos, inclínalo hacia su pecho y mantenlo firme (para que la vía aérea se mantenga abierta). Con la otra mano, toma el antebrazo y tira hacia arriba.

 En los casos extremos, cuando sepas que los servicios de emergencia no llegarán a la brevedad, o si hay una hemorragia imposible de detener, sí se justifica el traslado en un vehículo particular. Pero el movimiento se debe hacer entre tres personas como mínimo, dos en el lado izquierdo y una al derecho, simulando una camilla.

En estos casos, ojalá el vehículo sea lo más grande posible, para que el herido pueda ir acostado y sobre una superficie dura. Durante el traslado se debe mantener una velocidad moderada para evitar brusquedades y es ideal que alguien acompañe al accidentado para observar la evolución de su estado y lo mantenga en la posición correcta (recta).

¿Y qué pasa con los autos implicados? 

En un accidente de tránsito, lo más importante es la integridad de las personas y salvarles la vida si es que se encuentran en peligro, pero luego corresponde resolver los temas administrativos con los vehículos involucrados y evaluar las pérdidas. Por eso es fundamental que, si es que hay testigos del choque, que les pidas sus datos personales (nombre, dirección, número, licencia de conducir) y un medio de contacto.

Lo ideal es obtener certeramente los datos de los conductores y sus respectivos vehículos, como la patente, marca, modelo, número de póliza. También es importante que lo involucrados, si están a salvo, puedan entregar la información del asegurado, es decir, la persona a cuyo nombre está el seguro del automóvil.

Podría ser útil, ya sea si eres testigo del accidente o un involucrado, que enumeres los daños que se aprecian en los vehículos en el momento. Y si la situación ya se ha resuelto no olvides retirar los calzos de la calle, si es que se han utilizado.

Siempre estar preparado

Si bien lo mejor sería evitar los accidentes, hay veces que no se pueden controlar todas las circunstancias de la vida. Sin embargo, hay medidas que se pueden realizar para evitar que las cosas empeoren en una situación extrema.

No olvides llevar en tu auto el chaleco reflectante y los triángulos de seguridad, los que debes guardar en un lugar accesible. Nunca está de más llevar una rueda de repuesto con la presión de aire adecuada y una gata elevadora. También te podría ser útil llevar una linterna y, por supuesto, todos los documentos del auto (permiso de circulación, Soap y revisión técnica).

Recuerda que siempre es recomendable que todo herido o lesionado en algún accidente de tránsito sea visto por un médico, aunque parezca que no haya presentado lesiones o complicaciones. La clave para enfrentar estas situaciones es estar bien informado y realizar las maniobras de la forma correcta.

¿Conocías algunas medidas básicas para ayudar en caso de accidentes?

¿CÓMO TE DEJÓ ESTE ARTÍCULO?
Feliz
Sorprendido
Meh...
Mal
Molesto
Comentarios
Antonio Valdes | 2019-06-04 | 12:03
1
A mi una vez me tocó estar presente en un accidente y estuve cerca de prestar primeros auxilios al accidentado, pero a pesar de tener formación y estar dispuesto a hacerlo, no pude. En cosa de segundos se formó tal aglomeración de mirones con absoluta ignorancia de como actuar, pero con muchas ganas de participar del espectáculo tomando fotos, haciendo videos y cerrando el paso, que fue imposible actuar... opté por retirarme, llamar la ambulancia y carabineros (que por cierto nadie mas atinó a hacer)...

Creo que el mejor consejo para todo el mundo en caso de accidente, es: No moleste y deje actuar al personal de rescate.

responder
denunciar
apoyar
* Debes estar inscrito y loggeado para participar.
© 2013 El Definido: Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de nuestro representante legal.