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Imagen: César Mejías

Domos cubiertos de tierra y duchas cortas: vida y colonización marciana según el astrónomo José Maza

¿Existe la posibilidad de vivir en Marte como civilización? ¿Es más probable ahora que se encontró agua líquida? ¿Cómo sería la vida allá? Esta y otras preguntas le hicimos al doctor en Astronomía y Premio Nacional de Ciencias Exactas, José Maza.

Por María José Valdés @mjvaldes | 2018-08-03 | 07:00
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“Cuando el hombre llegó a la Luna, no estaba la tecnología para alcanzar tal hazaña. Pero se logró y se demostró que se pueden dar pasos agigantados si nos lo proponemos” (José Maza, astrónomo).
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Hoy estamos viviendo la era espacial. En los últimos 61 años, hemos tenido el privilegio de ver el primer satélite artificial de la Tierra en el espacio (el Sputnik 1 en 1957), al primer hombre en subir y flotar ingrávido más allá de nuestra atmósfera (Yuri Gagarin en 1961) y luego el momento histórico en que los primeros hombres pisaron la superficie de la Luna (Neil Armstrong y Buzz Aldrin el 20 de julio de 1969, a las 23:00 horas chilenas). Ese hecho marcó un antes y un después para la humanidad, y abrió la exploración de nuestro vecindario cósmico. ¿Y ahora qué?

Conversamos con José Maza, doctor en Astronomía chileno y Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1999, quien recientemente lanzó su libro “Marte: la próxima frontera”. Como el profe Maza “se peina” con la astronomía y la exploración espacial, tiene la respuesta perfecta a todas nuestras preguntas… (¡y a las tuyas si participaste en nuestro concurso por Instagram!)

¿Próximo destino espacial?

Pareciera natural que el próximo destino sea Marte, el Planeta Rojo, el cuarto del Sistema Solar, contando desde el Sol hacia afuera (la Tierra es el tercero). Porque por las características que reúne, es el más similar a la Tierra y uno que podríamos habitar eventualmente (después de meterle harta pega a los lugares que nos acogerían).

En los últimos años, el conocimiento que hay en torno a este lejano planeta —57 millones de kilómetros cuando está lo más cerca de la Tierra- ha crecido enormemente. El envío de robots al país vecino (partiendo por las sondas espaciales Mariner y Viking), ha permitido que tengamos imágenes detalladas de su superficie y composición.

El descubrimiento más reciente es que se encontró una gran cantidad de agua líquida en la base de sus casquetes polares. ¡Es revolucionario! Porque a pesar de que se sospechaba la existencia de agua líquida, no se había observado efectivamente. Y la cantidad de agua que habría es enorme. Aún no se sabe con precisión cuánta sería, pero lo que se sabe con certeza, es enorme.

Sobre esto conversamos con José Maza, quien además de trabajar en el rubro, se dedica a divulgar la ciencia, haciendo charlas y escribiendo libros. Es profesor del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines (CATA). Su interés por la carrera espacial lo ha hecho adentrarse en el mundo de Marte y su colonización, en un afán por “acercar la ciencia a la gente”, nos dijo. ¿Es posible llegar a Marte y colonizarlo? Te contamos sus respuestas.

¿Es posible llegar a Marte y colonizarlo?

Según él, sí. Cree que el ser humano pisará Marte en 15 años más y lo colonizará a partir de la segunda mitad de este siglo. A pesar de que hace algunos días la NASA reveló que la terraformación (el proceso de crear un ambiente similar a la Tierra o habitable, en otro planeta) de Marte no es posible, Maza piensa que eso no es completamente correcto.

Porque la colonización de Marte, según él, tendría que hacerse por etapas, y en principio sería indoor: la vida transcurriría dentro, en construcciones tipo iglúes o domos. Después de eso recién vendría el proceso de terraformar el planeta. Ambas etapas requerirán de todas nuestras habilidades humanas (y sobrehumanas también). Porque tendremos que aprender a hacer agricultura en un ambiente hostil, a utilizar el agua con una precisión suiza e incluso crear nuestro propio oxígeno para respirar, entre una millonésima de otros desafíos. Y para entender por qué esto sería así, tenemos que conocer un poco mejor las características de este planeta.

Lo básico del Planeta Rojo, en menos de 400 palabras

Según Maza detalla en su libro, Marte es más pequeño que la Tierra: su diámetro es un 53% del terrestre y su masa un 11%. Como está más alejado del Sol, recibe solo el 43% del calor que recibimos nosotros, por lo que vivir allá es mucho más frío que acá. ¿Cuánto más exactamente? Sus zonas polares pueden llegar a registrar -100°C, pero las regiones ecuatoriales entre 10 y -10°C (algo similar al verano inglés o escocés, o de la parte alta de Canadá). “El lugar óptimo para instalarse a vivir en Marte será en el ecuador”, nos dijo Maza.

El problema allá serían las noches, cuando las temperaturas bajan 50 grados aproximadamente, porque la atmósfera marciana es muy tenue y el calor que el planeta atrapa durante el día, se pierde en el espacio durante la noche.

Además, Marte tiene una rotación en torno a un eje muy parecido al de la Tierra, por lo que los días allá son muy similares a los nuestros: duran 24 horas con 40 minutos; el ritmo circadiano (períodos de vigilia y de sueño) de los seres humanos que vivan allá, no se vería muy alterado. La inclinación de su eje también es parecida a la nuestra, aunque un poquito más pronunciada, lo que provoca que también haya cuatro estaciones (otoño, invierno, primavera y verano). Estas duran el doble, porque el año marciano es de 687 días (casi dos años terrestres): en promedio (hay unas más cortas que otras) 172 días, casi 6 meses terrestres.

El planeta es rojo porque el hierro de sus rocas se oxidó hace mucho tiempo, cuando el planeta contenía mucha más agua que hoy día y su atmósfera era más densa y tenía oxígeno. Solo tiene agua en sus polos y bajo su superficie. Según dicen los científicos, si esta se derritiera, cubriría el planeta completo con una profundidad de 35 metros. En un pasado muy lejano, cuando la presión atmosférica y la temperatura del suelo eran más altas, el planeta pudo haber tenido océanos, lagos y ríos. Hoy no es así.

Su atmósfera es un 96% anhídrido carbónico, mientras que el 3,8% es argón y nitrógeno (con cantidades mínimas de oxígeno y vapor de agua). Además, es 100 veces menos densa que la de la Tierra, por lo que la presión allá es muy baja (un 1% de lo que es acá). Por eso no hay líquidos en la superficie, pues se evaporan. Solo puede haber material sólido o gaseoso. La aceleración de gravedad, por el otro lado, es un 38% de la terrestre. Si acá pesamos 70 kilogramos, en Marte pesaremos 26 (el sueño de muchos). Por lo que, si viviéramos allá un buen tiempo (o si nacieran allá los primeros marcianos) nuestras extremidades serían mucho más delgadas y estilizadas, pues perderíamos masa muscular y ósea.

Cómo colonizar Marte (según Maza)

Según lo que el astrónomo chileno dice en su libro, “el desafío de tener una colonia en Marte autosustentable es formidable”. Nos dijo que esta tendría que hacerse en dos etapas.

Primero tendrán que enviarse “topos” (personas) que vivan dentro, no a la intemperie. Grupos de a 50 personas expertas y muy preparadas que lentamente empiecen a colonizar y a pensar cómo armar la vida allá: todo tipo de ingenieros, arquitectos, expertos en minas, geólogos, entre muchos otros. “Ellos son los que tendrán que hacer la prospección de materiales y traerse algunos desde la Tierra, además de imprimir en 3D allá lo que no se pueda traer”, aclaró.

Ya instalados, empezarán a construir domos, a los que tendrán que echarles una capa de 10 a 20 centímetros de tierra (o “marciana” como diablos se le diga a la tierra allá) encima, para protegerse térmicamente. O quizá incluso hacerlo bajo tierra, cree Maza. Dentro de los domos tendrá que estar calefaccionado, presurizado —porque el ser humano no podría soportar la presión marciana- y con el oxígeno necesario para sobrevivir. Así se irán creando aldeas de iglúes, en las que van a vivir no más de 5.000 a 10.000 personas.

“La vida en Marte va a ser como un mall”, nos dijo Maza. “Todo va a transcurrir dentro y uno se va a ir trasladando por pasillos, escaleras y más iglúes [...] Para salir, va a tener que haber una doble puerta de presurización, donde uno entra, se pone un traje, una escafandra y oxígeno en la espalda. Solo así se podrá salir afuera”. Y como las personas pesaremos muchos menos allá, no se sentirá el peso del equipo.

“Además de este primer proceso de colonización, y para que la colonia marciana sea más que un chiste, se tendrá que modificar la atmósfera del planeta (terraformación)”, declaró el profesor. Eso nos lleva al segundo paso. Y a un desafío aún más grande.

Porque este proceso es uno de ingeniería planetaria a escalas mayores. El mayor obstáculo de vivir allá no será la temperatura, sino la atmósfera sin oxígeno, la extrema radiación ultravioleta y la radiación cósmica. “En Marte todo será muy difícil y esa es la belleza del desafío”, dice Maza en su libro. “Tendremos que pensar muy bien cómo hacer todo, desde lo más común, como respirar y alimentarnos, hasta abastecernos de energía solar”.

Los desafíos de colonizar el Planeta Rojo

Uno de los mayores desafíos, será aumentar la temperatura del planeta, haciendo que la atmósfera sea más densa para que pueda retener mejor el calor que se absorbe durante el día. Así, se pueden ir derritiendo los polos y toda el agua congelada para que se pueda utilizar. ¿Cómo se logra eso?

Emanando gases a la atmósfera. Una forma puede ser separando químicamente el oxígeno e hidrógeno del agua, por medio del proceso de electrólisis, según Maza. Otra forma es por medio de la máquina Moxie (Mars In-Situ Resource Utilization Experiment), desarrollada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que produce oxígeno y monóxido de carbono a partir del CO2 de la atmósfera marciana (una versión de ella será enviada a Marte en una misión planeada para 2020, comenta el astrónomo en su libro). El éxito de esta máquina permitirá, además, que no se dependa del éxito o no de la agricultura marciana para la obtención de oxígeno, que no será simple.

Generar y almacenar oxígeno será una de las primeras tareas de los astronautas al llegar a Marte. Con el supuesto descubrimiento de agua líquida en el polo sur, se facilita mucho este desafío, porque podría extraerse del subsuelo y transportarse a las futuras colonias (la distancia del polo sur al ecuador es de 5.000 kilómetros aproximadamente). “Es como que los de Punta Arenas necesitarán traer el agua de Lima”, nos explicó Maza.

Luego, esa agua se utilizará con bastante discreción, porque al ser escasa será un bien muy preciado. “Las duchas van a durar como 30 segundos en Marte. No te podrás cantar cuatro canciones”, dijo. Esa misma agua se va a usar para el inodoro, después se va a reciclar, limpiar y tratar, para poder usarla de nuevo. “Porque en Marte va a servir todo".

Otro desafío que tendremos que sortear será el de la radiación a la que estarán sometidos los astronautas, tanto en el viaje como en el planeta mismo. En Marte, en un año los astronautas estarán expuestos a la radiación que en la Tierra una persona recibe en 20 años, detalla en su libro Maza. ¿Cómo protegerse? No, el Rayito de Sol no nos servirá de mucho, sino que deberemos construir material especial y domos subterráneos, por ejemplo.

¿Es posible lograr esto hoy?

“Cuando el hombre llegó a la Luna, no estaba la tecnología para alcanzar tal hazaña. Pero se logró y se demostró que se pueden dar pasos agigantados si nos lo proponemos”, nos dijo el profesor.

“Mi visión —que es muy optimista- es que el 2033, cuando Marte vuelva a estar muy cerca de la Tierra, se realizará el primer vuelo tripulado a Marte. No creo que se queden allá, pero sí se pisará el planeta. Van a bajar tres o cuatro personas, estarán ahí, tomarán unas fotos del lugar, se tomarán unas selfies, volverán a subir y se irán”.

¿Y cuándo podría haber colonias?

Estas son las predicciones del doctor Maza: en la década de los 20, el hombre volverá a la Luna, donde pondrá estaciones de investigación para preparar y simular toda la llegada a Marte. Además, este viaje a Marte (que duraría 9 meses) se hará en tres tramos: desde la Tierra a la Estación Espacial Internacional, luego a la Luna y finalmente a Marte. El 2033, como mencionamos antes, el hombre pisaría por primera vez Marte y desde el 2050 hacia adelante, se empezarían a hacer las primera colonias, con las características que mencionamos antes.

“Esto a mí me parece emocionante”, nos dijo Maza. “Todo lo que vamos a aprender para lograr esto, nos va a servir para vivir acá. La construcción del iglú en Marte nos va a enseñar a construir mejores casas acá. Con esa misma tecnología, Un Techo para Chile va a poder producir casas como si fueran salchichas, para todos los chilenos [...] Se podría transformar, incluso, el Sahara en el Amazonas, llenándolo de árboles”.

Porque tal como la vida en la Tierra cambió radicalmente gracias al viaje a la Luna, puede cambiar con un viaje a Marte. Porque muchas cosas ahora existen como subproductos de la carrera espacial.

La carrera por colonizar Marte (y antes la Luna)

Si es necesario llegar a Marte o no, es una de las interrogantes con las que cierra su libro. ¿Era necesario para Colón venir a América? ¿Para el hombre llegar a la Luna? Quizá no, pero estos hechos abrieron una ruta que cambió el curso de la historia. Según Maza, es la próxima gran epopeya del ser humano.

“El país que se apunte el gordo de colonizar primero la Luna y de ahí Marte, va a hacer historia”, dice él. ¿Qué países resuenan?

¿Estados Unidos, Rusia, China, India? La guerra comercial entre Estados Unidos y China podría dar luces interesantes de la carrera por colonizar Marte, según Maza. Porque China es una potencia económica comparable a Estados Unidos, se están mostrando los dientes y podrían hacerle el peso a la carrera espacial norteamericana. “Yo creo que ya Trump estaba visualizando eso el año pasado cuando le dio una orden a la NASA que volvieran a la Luna con ánimo de ir a Marte. Está cachando que los chinos le pueden ganar”, especula el profe.

Cree que tampoco se debe subestimar a Elon MuskJeff Bezos, “millonarios visionarios que quieren trascender en algo que la humanidad no está haciendo”, según él. “La NASA hace mucho, pero su excesiva burocracia hace que todo sea muy lento. Ellos, por el otro lado, pueden acortar las cosas porque son empresas privadas, un actor que antes no estaba en la carrera”.

“Esta agua que se acaba de descubrir va a ser un acicate (un incentivo) para la carrera por llegar a Marte”, dijo finalmente el astrónomo. 

¿Cómo te imaginas tú la vida en Marte?

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