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Imagen: César Mejías

Los siete principios para tener una relación sentimental exitosa (y cuatro cosas que evitar)

¿Qué problemas de pareja son perpetuos y cuáles se pueden trabajar? ¿Cuáles son los cuatro "jinetes del apocalipsis" que aseguran el fracaso de una relación matrimonial? ¿Cómo mantener el amor? Estos son los consejos del Gottman Relationship Research Institute.

Por Alvaro Lopez B. | 2016-05-26 | 12:30
Tags | amor, parejas relaciones, familia, respeto, divorcios, conflictos, peleas

John Gottman es un doctor en Psicología, cuyas investigaciones a partir de la década de 1970, se han centrado en las relaciones de pareja y los distintos factores que las mantienen unidas. Estableció el Gottman Relationship Research Institute en la Universidad de Washington, donde es profesor emérito, para el estudio de las relaciones de pareja y el desarrollo de los niños (conocido como “Love Lab”).

A través de una larga serie de estudios, en cientos de parejas, el Instituto ha encontrado una serie de datos muy interesantes. Por ejemplo, descubrieron que las parejas generalmente se estabilizan en una modalidad de interacción determinada. Así, si la pareja se relaciona a través de discusiones y conflictos, un 80% de las veces, se quedan en esa forma de interactuar. Más aún, un 69% de las veces, las dificultades en las relaciones nunca se resuelven y son “problemas perpetuos”, pues se basan en diferencias de personalidad entre los miembros de la pareja. 

En resumen, Gottman y su equipo han encontrado cuatro factores asociados a una alta probabilidad de divorcio, y siete factores ligados a las parejas que se mantienen en el tiempo.

Gottman saltó a la fama el año 1999, cuando publicó, junto al psicólogo clínico Nan Silver, un libro llamado “Los Siete Principios de un Matrimonio Feliz”, donde sistematiza en lenguaje accesible, el resultado de sus investigaciones. Estas, en todo caso, no han estado exentas de críticas, en particular respecto a fallos en la metodología (ausencia de grupos de control, entre otras cosas).

De todas maneras, les dejamos a ustedes que juzguen la pertinencia de lo que el Dr. Gottman y su equipo tienen que decir.

Los cuatro jinetes del "apocalipsis matrimonial"

¡No teman! “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” es el nombre un poco histriónico que Gottman dio a cuatro comportamientos que según sus investigaciones, son “interruptores de relación”, o sea, factores que permiten predecir un futuro fracaso en la relación. Y son los siguientes:

  • Crítica Sistemática

    Opiniones amplias, generales y negativas, sobre la personalidad y forma de ser del otro. Puede tomar la forma de quejas, por ejemplo: “Siempre piensas en ti, nunca en los demás, ¡nunca me tomas en cuenta!”, o directamente la forma de una crítica, por ejemplo: “¡Otra vez! ¡Siempre te equivocas!”. Esto se puede evitar diciendo las cosas de tal manera, que el otro tenga la oportunidad de reparar el error. O sea, en forma positiva, no negativa. Por ejemplo: “Pienso que te puedes haber equivocado. ¿Puedes corregirlo?”.

  • Desdén:

    El sarcasmo, el cinismo, poner apodos, girar los ojos cuando nos hablan, remedar, burlarse y usar humor hostil, son actitudes venenosas para la relación, pues manifiesta un profundo desagrado, lastimando además al otro. ¡Incluso disminuye las defensas del organismo! Y además, aparte de lo incómodo que resulta, se trata del comportamiento más asociado al quiebre de las parejas. Una forma de corregir esto, es recordar por qué comenzaron a ser pareja, reencontrarse con los detalles que enamoraron al uno del otro y conversar recordando esos momentos.

  • Actitud defensiva:

    El estar a la defensiva, hace que se intente culpar al otro de cualquier equivocación o problema. Esto provoca que los pequeños problemas, escalen de forma desproporcionada. Por ejemplo: “Llamaste a los González para que vinieran al asado?", "No, deberías saber que vivo trabajando… ¿y por qué no los llamaste tú, si era tan importante?” El secreto para superar esto, está en aceptar la responsabilidad. Es mucho mejor asumir y hacer lo que uno deba hacer, que ir alimentando una bomba que luego puede estallar de muy mala forma.

  • Evasión:

    Aquí, uno de los dos pone un verdadero “muro” hacia su pareja. No responde a los argumentos al conversar, mira hacia otra parte sin decir nada, actúa como si no le importara lo que dice el otro, etc. Esto enciende una dinámica de agresión mutua, pues al no obtener respuesta, se incrementa la intensidad y agresividad de las palabras, produciendo un efecto realmente nefasto. Dentro de parejas heterosexuales, en el 85% de los casos, son los hombres quienes realizan esa conducta. Pero si la mujer es quien lo hace, hay una probabilidad enorme de que la pareja se separe. Una forma de evitar esto, es que cuando alguno se “encierre” en sí mismo, la discusión debe detenerse, pausarse y así dar un espacio para que los ánimos se calmen y ambos se relajen, retomando luego la conversación de manera mucho más calmada.

Cuando estos factores persisten, hay una probabilidad del 82% que la relación termine. Y aún más, cuando hay intentos de reconciliación, de “volver todo a como era antes”, y estos fallan, la probabilidad sube sobre el 90%. O sea, ¡hay que tener mucho ojo con estos factores!

Además, de acuerdo a un estudio longitudinal desarrollado por 14 años, se descubrió que aparte de los “Cuatro Jinetes”, hay un segundo patrón de rupturas: el alejamiento emocional. Consiste en la ausencia de manifestaciones positivas de afecto durante los conflictos, o sea, no hay demostración ni de interés, ni de cariño, humor o empatía. Las parejas que tenían a los “Jinetes”, se divorciaban en promedio a los 5,6 años tras casarse, mientras que las parejas alejadas emocionalmente, lo hacían tras 16,2 años en promedio.

El psicólogo Mario Guerra explica los "Cuatro Jinetes" del Dr. John Gottman. Canal TVC.

Los siete principios del matrimonio feliz

Según la investigación del Dr. Gottman, hay siete principios esenciales para que una pareja persista. En efecto, se le hizo un seguimiento a 640 parejas que realizaron un taller de dos días, donde fueron entrenadas en estos principios. Hubo un 20% de vuelta a los problemas, mientras que con terapia estándar, el índice es de un 30% a un 50%. Al continuar estos talleres tras seis meses, las separaciones disminuyeron hasta desaparecer.

1. Mejora tu mapa del amor

En otras palabras, hay que conocer a nuestra pareja. Saber cuáles son sus sueños, sus preocupaciones, sus esperanzas. Saber qué películas, qué comidas, qué cosas le gustan. Las parejas exitosas estudiadas por el Dr. Gottman, tienen un mapa mental del otro muy rico y detallado. Esto demuestra preocupación y amor por el otro.

2. Nutre el cariño y la admiración

Tener una mirada positiva del otro, al mirarle con respeto, con cariño, con admiración, incluso a pesar de sus defectos, es un componente esencial de las parejas felices, de acuerdo al Dr. Gottman, quien indica que si estos elementos no están en la relación, es imposible salvarla.

Y al contrario, cuando las parejas tienen una mirada hacia la relación y su historia, hay 94% de posibilidades de que la relación se perpetúe sin problemas en el tiempo. Un pequeño ejercicio consiste en hacer una pequeña lista de 3 características positivas del otro junto con un ejemplo de cada una, y luego leérsela.

3. Gira hacia el otro

Una relación se construye día a día. Por lo tanto, es importante hacer notar al otro lo mucho que le valoramos. Enviar un pequeño mensaje a tu pareja, si sabes que está pasando un mal día. Escucharle, incluso en sus trivialidades. Esto es esencial para construir una conexión emocional fuerte, la que funciona como “cuenta bancaria emocional”. Aquí es donde se puede distinguir a las parejas felices, de las infelices. Las felices tienen “guardada” una buena cantidad de buena voluntad y optimismo, de modo que cuando las cosas se ponen difíciles, esto sirve para amortiguar los conflictos y problemas.

4. Deja que tu pareja influya

Una pareja es un equipo. Toman en cuenta la perspectiva y los sentimientos del otro, buscan puntos en común y las decisiones se hacen en conjunto. No se trata de forzar al otro y, de todas maneras, si uno acepta las opiniones del otro, la otra persona también será más receptivas a otras opiniones, indican los estudios del Dr. Gottman.

5. Solucionen los problemas solucionables

Según Gottman, hay dos tipos de problemas en una pareja: los que sí pueden ser resueltos y problemas “perpetuos”, que no. Para distinguirlos, el criterio es relativamente sencillo: aquellos solucionables son menos dolorosos, intensos o desgarradores que los problemas “perpetuos”.

Existe un modelo en cinco pasos para resolver esos problemas:

  • Paso 1. Planteen el problema sin crítica ni desdén. Otros consejos útiles son: Manifiesten el problema, pero sin culpar. Empiecen sus frases diciendo “Yo”, en vez de “Tú”. Describan lo que pasa, sin evaluar o juzgar. Sean claros, educados y aprecien al otro. No se guarden cosas.
  • Paso 2. Entreguen y reciban “intentos de reparación”, esto es, cualquier acción o palabra que disminuya la tensión.
  • Paso 3. Relájense. Cuando sientan que están perdiendo la calma, díganle a su pareja cómo se sienten y dense un break de 20 minutos, que es lo que demora el cuerpo en calmarse. Procuren cerrar los ojos, respirar lento y profundo, relájense e imaginen un lugar tranquilo. Luego de ello, pueden ayudar a su pareja a relajarse. Pregúntenle qué necesitan para hacerlo, y ayúdenle en eso.
  • Paso 4. Compromiso. Una vez expuesta la situación, intenten llegar a un acuerdo de compromiso. Gottman sugiere el siguiente ejercicio: Que cada uno dibuje dos círculos: uno grande y al interior, otro pequeño. En el pequeño, hay que poner una lista de todos los puntos no negociables. En el grande, una lista de las cosas que sí se pueden ceder. Luego, deben compartir sus círculos, y buscar puntos de acuerdo, considerando siempre los sentimientos del otro.
  • Paso 5. Ser tolerante ante los errores del otro. El compromiso es imposible si no se aceptan las imperfecciones del otro, y se superan los “Sí sólo…” (“Si sólo mi pareja hiciera esto...” “Sí solo mi pareja fuera así…”, etc.)

6. Superen el atascamiento

En las parejas con problemas “perpetuos”, el objetivo es moverse desde el atascamiento al diálogo. Muchas veces, lo que hay en los atascamientos, son sueños o metas sin cumplir, las que en ocasiones no han sido consideradas o respetadas por el otro. Por lo tanto, es importante comunicarse, valorar y ayudar en los objetivos de la pareja. Un primer paso para superar esta situación, es determinar qué metas o sueños están causando el conflicto. Los pasos siguientes deben ser conversar sobre las metas de cada uno y procurar entender por qué es tan importante para el otro, descansar a intervalos y finalmente quedar en paz respecto al problema, aceptando las diferencias. Lo importante, es conseguir que la situación deje de estar inmovilizada.

7. Creen un significado compartido

“No sólo de pan vive el ser humano”, dijo un antiguo sabio. Estar en pareja, no es solo vivir juntos, dividir las tareas hogareñas y hacer el amor. También hay un aspecto más profundo, que tiene que ver con la conexión espiritual, profunda de una pareja. Desde un punto de vista práctico, se trata de:

Crear rituales de conexión: Tengan actividades juntos, con una frecuencia regular. Puede ser cualquier cosa, desde salir a pasear, tener una cena romántica semanal, compartir una rutina diaria en la mañana, etc.

Trabajar hacia metas comunes: Puede ser participar en alguna actividad comunitaria o construir algo, o lo que sea. Lo importante es que sea un objetivo en común, donde ambos puedan participar.

Y finalmente, para reforzar todo esto: Hablen “de la vida”. Respetuosamente. Aceptando la diferencia. Hablen de sus principios. De lo que piensan que es la existencia, el universo y todo lo demás. De sus creencias y sueños. Así, se sentirán parte de algo mucho mayor, y serán aún más compañeros, no sólo en el día a día, sino en este gran teatro que es el Universo.

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Comentarios
Cristian Bernal | 2016-05-28 | 12:55
0
Lamentablememte si la familia del otro (a) vale caquita todo se irá a la miegda igual.
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Alvaro Lopez B. | Colaborador | 2016-05-28 | 14:02
1
Esos son temas que uno también debe conversar seria y tranquilamente con su pareja, en mi humilde opinión. Muchos saludos!
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Loreto Vásquez | 2016-05-28 | 21:03
2
Perdón, pero uno se "arrejunta" con la persona, no con todo el familión. Si el otr@ no es capaz de separar a su familia extendida de su familia nuclear, eso es harina de otro costal.
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Cristian Bernal | 2016-05-31 | 16:55
0
Es complicado el tema u.u
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Maria de los Angeles Espejo | 2018-02-14 | 07:34
0
Es cierto eso de que uno se casa con la familia y que es un factor que puede hacer fracasar el matrimonio.
Hay que manejar con madurez ese tema y ver de que forma evitar que afecte la relación y si tu matrimonio es la priordad, eso a veces implica distanciarse de algunos familiares o ser paciente y tolerante.
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Rodrigo Zamorano | 2019-02-10 | 22:34
1
Felicitaciones por el esfuerzo de estudiar y compartir este material. Debiese ser materia de estudio obligatoria y evaluarse antes de poder casarse.
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