comida, alimentos, platos, cultura

La búsqueda de nuestra identidad culinaria

¿Que nuestra cocina es aburrida, poco variada y limitada? ¡En absoluto! Dentro de las riquezas sin explotar de nuestro país, probablemente una de las gemas con más potencial para brillar, es nuestra rica gastronomía a nivel nacional.

Por Bruno Carrillo | 2013-11-18 | 12:25
Tags | comida, alimentos, platos, cultura
"¿Qué nos impide dar un salto y revolucionar la industria de la empanada, por ejemplo? "
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La comida es indudablemente uno de los aspectos más importantes de toda cultura, puesto que es, literalmente, lo que mantiene viva a una nación. No solo se conoce a un país visitando monumentos naturales, museos o apreciando su arquitectura, sino que también a través del estómago. 

Siempre que conozco a algún extranjero que está o ha estado en Chile, lo interrogo exhaustivamente para conocer las cosas que más le gustaron de nuestro país. Claro, Torres del Paine, San Pedro de Atacama, Viña del Mar, el vino y los centros de esquí acaparan la mayoría de los elogios, comprensiblemente. ¿Y la comida? "No había mucha variedad", "los menús eran iguales en todos lados", "la carne estaba rica", son algunas de las respuestas que he escuchado. No quiere decir que no hayan comido cosas deliciosas, pero nada lo suficientemente memorable como para recordarlo inmediatamente.

Paralelamente, he escuchado en reiteradas ocasiones a chilenos que tampoco les convence la cocina nacional. He oído comentarios de que es poco imaginativa y poco original en comparación con comida de países europeos o incluso nuestro vecino Perú, considerado una de las capitales culinarias del mundo. ¿Las empanadas? Son de origen español y se encuentran en varios países de nuestro continente. ¿Las humitas? Son un legado de los pueblos originarios andinos y también se encuentran en Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. Incluso en China se prepara un plato similar. ¿El bistec a lo pobre? Se cree que es producto de la influencia de la cocina francesa en nuestro país a finales del siglo XIX y el nombre podría ser una pobre traducción del francés boeuf au poivre o buey a la pimienta. 

Ahora bien, ¿cómo podemos cultivar y desarrollar nuestra riqueza culinaria? No tenemos una larga historia gastronómica como países en Asia o Europa; no poseemos vastas extensiones de tierra como Estados Unidos, Argentina o China. Pero sí contamos con un buen y rico abanico de platos propios, diversidad climática y mucha creatividad inexplotada. A mi juicio, hay dos factores clave que juegan un rol esencial a la hora de incorporar o consolidar comidas propias a una cultura: adaptación y creación. 

Adaptación: las buenas ideas se copian… al estilo propio

Lo venimos haciendo desde los tiempos de la llegada de los españoles y quién sabe si no antes: tomar platos que son propios de otros países o culturas y adaptarlos a nuestro paladar y costumbres. Así se han enmarcado las empanadas, la cazuela (según algunos), los porotos con rienda, los pasteles, kuchenes, tartas e innumerables platos más en nuestra cultura, a tal punto que los consideramos nuestros. Por supuesto, esto no quiere decir que seamos los dueños exclusivos, pues hay varios otros países que acogen sus propias versiones. Dos muy buenos ejemplos de países que han utilizado este principio son Brasil y Estados Unidos, con las pizzas y Japón, con el curry. 

Originalmente introducido por los británicos (que a su vez lo sacaron de India), el curry ganó popularidad de inmediato en Japón a finales del siglo XIX y a comienzos del siglo XX. A tal punto de que se creó una receta propia japonesa, pasó a formar parte de su cultura y hoy en día hay docenas de marcas de curry japonés en los supermercados. Los restaurantes que sirven nada más que curry abundan en todo el país.

Pasillo de curry en supermercado japonés - Foto por Adam Kahtava (Flickr)

La pizza como la conocemos hoy en día vio su origen en Italia, pero fue adoptada ávidamente por muchos otros países. Estados Unidos la transformó en comida rápida (para horror de algunos italianos) y lanzó sus cadenas de pizzerías americanas hasta los confines del mundo. Las pizzas brasileras nacieron en 1910 y rápidamente se adaptaron con sus propios ingredientes al paladar local. Los brasileros hoy en día consideran a Sao Paulo como la capital "pizzera" del mundo, con más de 6.000 locales que las venden en la ciudad y un consumo estimado de ¡1.4 millones de pizzas al día! Muchos caen rendidos ante el increíblemente delicioso queso catupiry utilizado en algunas o en la creatividad con que los paulistas sazonan sus planas obras de arte culinario. ¡Hay hasta pizza de sushi! Y ni hablar de los rodizios de pizza o la variedad de pizzas dulces que hay para el postre. 

Creación: buscando los sabores auténticos de un país

Por lo general, para crear algo nuevo es usual inspirarse en cosas existentes. Los australianos, por ejemplo, "remasterizaron" los pies (tartas) británicos a su propia pinta. Pronunciados "pais", estas envolturas de masa de hojaldre redondas, son tradicionalmente rellenas de algo parecido al pino nuestro, pero con trozos de carne un poco más grandes. Actualmente, hay incluso pies gourmet, rellenos con queso roquefort, salsa barbacoa con whiskey Jack Daniels, costillar, pizza, trufas, canguro, cocodrilo, ostiones, ostras y cuanto ingrediente se le ocurra al chef (no todos juntos eso sí, que yo sepa).

Oportunidades criollas

¿Qué nos impide dar un salto y revolucionar la industria de la empanada, por ejemplo? Probablemente atreverse a probar de las empanadas un poco más atípicas que están comenzando a asomarse tímidamente en locales del país. En lo que a nuestro patrimonio alimenticio respecta, además de platos tradicionales como el curanto, tortilla de rescoldo, mote con huesillo, el arrollado, el pastel de choclo y toda variedad de delicias que involucran carnes, vegetales y suculentas frutas, tenemos más de 4.000 kilómetros de costa. 

Gracias a la corriente de Humboldt, que trae aguas bastante frías del fondo marino, tenemos lo que yo consideraría de los pescados y mariscos más deliciosos del mundo. Lenguado, corvina, congrio y salmón que le sacarían un suspiro a más de un sibarita de cualquier parte del mundo. Unos chupes de jaiba y mariscales que harían bailar hasta el paladar más refinado. Deliciosas papayas, paltas y aceitunas en el norte; jugosas carnes delicadamente preparadas en el sur, además de repostería de origen germano. Y la lista sigue y sigue. ¿Qué más se puede pedir? No es de sorprenderse que La Vega Central haya sido seleccionada como uno de los 5 mejores mercados del mundo

Chile es un país que está experimentando rápidos cambios. De hecho, en muchas áreas dentro de nuestra sociedad se están exigiendo a gritos. El ambiente culinario relativamente conservador que había estado primando hasta hace pocos años está mirando cada vez más hacia sabores nuevos, especialmente con el influjo de extranjeros y la introducción de nuevos y más variados tipos de cocina. 

Nuestro rol como consumidores y amantes de la comida es seguir atreviéndonos a probar nuevos sabores, sin dejar de disfrutar el suntuoso patrimonio gastronómico que ya tenemos. Y si alguien llega a poner en duda la calidad de nuestra comida, que lo manden a probar un buen curanto, cordero al palo, ensalada con vegetales frescos, pastel de choclo, mote con huesillos, congrio a la plancha, barros luco, sopaipillas con chancaca o ensalada de frutas de estación o cualquier otra exquisitez criolla y ojalá que sea una deliciosa experiencia que nunca olvide. 

¿Cuál es el plato de comida chilena que más te gusta? 

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Comentarios
Nicolás Garibaldi | 2013-11-18 | 17:46
5
Sin ánimo de tirar abajo el artículo, me parece que más se habla de calidad de los ingredientes que tenemos en el país que de la gastronomía misma. Tenemos variedad de ingredientes, sí, y de calidad, sí, pero me parece que donde a veces queda corto el asunto es al momento de mezclarlos, de "cocinar". Además, tengo la impresión de que en Chile preferimos la comida sin demasiados aliños, sabores más simples, por lo que los que pretenden encontrar sabores exhuberantes, creo, se llevarán una decepción. Y creo, también, que una comida con sabores intensos es más "recordable" que una cosa gustativamente más plana. Me gusta nuestra comida, y de hecho, generalmente prefiero los sabores simples. ¿Será algo culturalmente condicionado?
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Toda crítica constructiva nunca es tirar para abajo; al contrario, se agradece, Nicolás. Creo que dentro de mi cabeza hay solo un pequeño paso entre buenos ingredientes y buena gastronomía, aunque no siempre es fácil darlo. En ese ámbito siento que tenemos toda la infraestructura para hacer de nuestra cocina algo notable, solo faltan las ganas y la creatividad. Esto no quiere decir que le arrebatemos los sabores simples a nuestros platos: a menudo "menos es más", incluso en términos de sabor.

De hecho, hay cocinas en países como Japón e incluso Corea del Sur donde los sabores suaves juegan un rol muy importante, y aun así logran hacerlos memorables.

En desmedro de los platos un poco más suaves y menos exóticos, igual encuentro que tenemos más de uno que cae en la categoría de sabuloso: caldos criatureros, chupes de mariscos, curantos, puré picante, prietas, chunchules y empanadas de alcayota, por nombrar algunos.

Creo que puede que haya una predisposición cultural hacia sabores simples como mencionas, y es algo muy bueno para tener en cuenta a medida que se vaya innovando en términos gastronómicos. No quiere decir que vayamos a mezclar camote con carne y hojas de menta, pero se pueden agregar factores extra como decoración del lugar donde se está comiendo, o pizcas de hierbas por aquí y algún ingrediente secreto por allá. Me encantaría ser un chef como para aportar más en términos "duros", pero no soy más que un humilde sibarita que ama la comida de su país. :)
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Margarita M. | 2013-11-18 | 19:47
1
Yo creo que nos falta sacarle partido a ingredientes que es dificil encontrar en otro lado, por ejemplo: lucuma, chirimoya, murta, las papas de colores que se cultivan en el sur, mote de trigo, piñones... Mi marido prepara un risotto de mote delicioso! mucho mas rico que el de arroz :P

Tambien es cierto lo que dice Nicolas, nuestra cocina es menos aliñada que las comidas de otros paises y tal vez eso la haga menos recordable pero es un sabor distinto y tal vez haya que aprender a promocionarlo
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No podría estar más de acuerdo con lo que sugieres, Margarita. Y quedé intrigado con lo del risotto de mote!

En mi opinión, una cocina no tiene que ser aliñada para ser memorable, pero tiene que refinar el estilo que tenga. Como le dije a Nicolás, en Japón priman los sabores inocuos, y una vez que uno se acostumbra (pues nuestra cocina es mil veces más aliñada en comparación a ciertos tipos de cocina de ellos) la sutileza puede llegar a ser envolvente y definitivamente memorable!

Me dio hambre leer tu comentario, tengo que reconocer. Saludos!
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Susana Flores | 2013-11-19 | 09:35
3
Charquican con huevo frito!!!!! el autentico plato chileno, que se puede preparar en cualquier época del año; bien preparado es exquisito y lamentablemente esta en retirada.
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Ooooh, charquicán, qué delicia más grande! Creo que nunca lo he probado con huevo frito, queda de tarea! Y tienes mucha razón, en los últimos años lo he visto menos y menos.
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gif Comentario destacado por El Definido
María José Salazar | 2014-06-04 | 20:01
2
Me encanta la cocina nacional, y soy super curiosa en probar comida... Será que una vive mas al sur y tiene mas posibilidades de probar cosas nuevas en tanta feria costumbrista que se organiza?
Me encanta la mermelada de murtilla, o el dulce de castaña, he probado mermelada de cochayuyo y de nalca pero no fueron muy de mi agrado. El changle es delicioso pero es dificil pillarlo en santiago.
Por si andan por el sur, les dejo un dato: en Cañete hay un restaurant llamado "La Sazón" que combina cocina mapuche con cocina internacional, y es demasiado rico! me faltó tiempo para probar todas las delicias que tienen ahi; y, como ése, creo que debe haber muchas joyas culinarias pero desconocidas en nuestro pais.
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María José, qué increible recomendación. No tenía idea del restaurant. Voy a hacer un desvío en octubre y lo vamos a probar!!
(Me pregunto si tendrán mermelada de cochayuyo o nalca, suenan exotiquísimas!)
Muchos saludos, y gracias por el comentario!
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