Luego de las historias de terror y los juegos, los niños saltaban ansiosos por que llegara la noche. Querían salir disfrazados y volver a sus casas atiborrados de dulces. Las brujas también esperaban ansiosas. Al fin pudieron salir. Pero ellas, sin disfraz. Al otro día, los pocos sobrevivientes comprendieron todo.
Feliz
Sorprendido
Meh...
Mal
Molesto