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Imagen: Planeta de los simios

Cómo es que El Planeta de los Simios alcanzó la perfección tras casi 50 años

Cinestro, sin soplarnos nada de la película, nos cuenta por qué cree que esta tercera parte es una obra maestra que no podemos dejar de ver. ¿Aprueban su visión?

Por Cinestro | 2017-07-13 | 17:20
Tags | planeta, simios, pelicula, cine, columna, cinestro

Este jueves 13 de julio se estrenó la tercera parte de El Planeta de los Simios. La saga que comenzó en 2011 y que según las últimas opiniones se corona como uno de los grandes momentos en la historia de la ciencia ficción.

Pero, ¿qué diferencia hay entre esta nueva saga y la que comenzó en 1968?, ¿Es tan increíble como dicen algunos medios?

Cinestro la vio y desmenuza esta interrogante sin spoilers, obvio.

Es un poco complicado declarar que un reboot es mejor que la versión original, puesto que siempre va a existir una fanaticada enorme de fieles que defienden a morir las versiones clásicas por sobre los re inicios.

El Planeta de los Simios es uno de esos casos; una saga compuesta por cinco películas que va desde 1968 hasta 1973, (algunas buenas y otras malenas), que en 2011 reinició una trilogía centrada en la revolución simia, en los orígenes de la civilización y también en Caesar (Andy Serkis); el líder mesiánico y primero en experimentar la evolución de la raza primate.

Aquí estamos, terminando esta trilogía con la "Guerra". No precisamente con una película de balas y aviones, sino que con el inside de una guerra; horror, dolor, sacrificio, sangre y lágrimas. Quizás la película más oscura de todas, y que lleva el género de la ciencia ficción un escalón más arriba.

Ensayo y error

No sé si lo recuerdan, pero en las cinco películas antiguas (olviden la de Tim Burton del 2001), hay un mensaje fuertísimo sobre la guerra y la depredadora naturaleza del hombre. Por esos años se buscaba hacer una analogía entre lo que éramos, y lo que "seremos" como humanos. Onda, el mensaje entre líneas era que de seguir evolucionando en seres violentos, terminaríamos por ser esclavos de nuestra propia esencia primitiva.

También en esas películas había muchas cosas rarísimas, como por ejemplo humanos con telequinesis y piel transparente que adoraban una bomba nuclear, y una Estatua de la Libertad a medio hundir en una playa desolada. Todas esas cosas (y otras más) eran parte de una historia que cerraba de forma cíclica con Caesar, quien dicho en otras palabras; era el alpha y el omega de toda esta historia de monos y viajes en el tiempo.

A propósito: la idea original de El Planeta de los Simios pertenece a una novela del escritor Pierre Boulle, y que pasó sin pena ni gloria en una época donde las películas de cine b –con monstruos y marcianos de látex– buscaban solamente vender panoramas popcorn.

Sin embargo, un día cualquiera, el productor Arthur P. Jacobs compró los derechos y convenció a FOX de que los simios parlantes con buen maquillaje podrían ser creíbles en el cine, y así es como El Planeta de los Simios vio la luz de la pantalla grande marcando un hito en la ciencia ficción.

La cosa creció y creció, hasta ganar un Oscar especial por la labor de maquillaje en la película. Al mismo tiempo creó un culto de fanáticos que comenzaron a ver en la saga un mensaje revolucionario. Incluso, organizaciones como los Panteras Negras animaban a la gente a ir a ver la película, influenciados por los conflictos y disturbios raciales de Norteamérica.

Si bien estas películas (las secuelas de los años setenta) no fueron tan bien valoradas, es cuático pensar que por esa fecha ya había ideas transgresoras y filosóficas que buscaban un espacio en un género tan comercial como es la ciencia ficción. Si, el mismo género –que a la par– estaba gestando nuestra querida Star Wars con un joven George Lucas al mando.

Tuvieron que pasar décadas para que entre ensayo y error, FOX diera con el clavo a lo que me atrevo a llamar una obra perfecta en su tipo. El Planeta de los Simios: La Guerra trae quizás todo lo que esperamos ver de una película, dando forma a una epopeya visceral de esas que difícilmente podríamos repetir este año (si Dunkerke lo permite).
Y debe ser porque el mundo cambia, nosotros cambiamos, y por ende el cine también. 

Hoy no estamos frente a una historia con astronautas semi-desnudos o de monos tiranos que odian la humanidad porque sí. Esta historia –que continúa y finaliza con la dirección de Matt Reeves (Cloverfield)– promete reflejar muchas de las cosas que nos definen como seres "emocionales", seres con hambre de poder, perdidos en nuestras ambiciones, pero con la chance de que siempre es posible hacer lo correcto cuando la justicia llega a nuestros pies...

Ya, ¿pero cómo tan buena?

¡Es que sí es buena!

No lo digo solo yo, sino que medios como IndieWire aseguran que "El Planeta de los Simios: La Guerra, concluye la mejor trilogía de ciencia ficción desde las primeras entregas de Star Wars". Apoyo la idea, y es que más allá de la historia, uno de los detalles es que esta guerra por el Planeta de los Simios tiene una cantidad ENORME de sub textos religiosos, y un profundo concepto de luz y oscuridad en los personajes.

Hay una clara referencia de representar a Caesar como un Jesucristo entre los simios, como un padre, como un hermano, un líder espiritual de guerra que sostiene sobre sus hombros el anhelo de la libertad.

Como es de esperar, hay que entender que las relaciones entre simios y humanos a estas alturas son irreconciliables. Por un lado los monitos intentan llevar una vida pacífica en los bosques, y por el otro; la escasa población humana alimentada de odio por El Coronel (Woody Harrelson) insiste en llegar hasta las últimas consecuencias con tal de eliminar hasta el último mono.

El Coronel viene a poner el lado más oscuro de la historia; un villano de tomo y lomo con cuchilla militar en mano, mete miedo e inunda la atmósfera con un olor a Apocalipsis Now. De hecho, gran parte de la peli podemos ver esa angustiosa sensación de estar en un campo de batalla (ok, nunca he vivido la guerra pero ustedes entienden a qué me refiero ¿no?). El villano se ve y suena como Marlon Brando, y cada vez que aparece en pantalla se presenta como el personaje más cruel que hayamos visto hasta ahora en El Planeta de los Simios.

Si en las antiguas tenían al gran Charlton Heston, aquí no hay nada que envidiar, porque Andy Serkis (convertido en mono de manera digital) se manda el papel de su vida, y podría ser el momento en que La Academia se decida de una vez por todas a darle el Oscar que hace rato merece. Una interpretación, que desborda talento y que emociona hasta las lágrimas.

Veredicto de un chango

Yo que ustedes voy corriendo a verla por las siguientes razones:

- Matt Reeves hace un trabajo impecable en la dirección, y es una buena referencia para saber lo que se viene próximamente con Batman.

- La gracia de esta trilogía es que no se sustenta de las películas pasadas, y desde que arrancó en 2011, pudimos ver un reboot que fue mejorando hasta llegar a una película tremendamente bien lograda.

- Andy Serkis merece que vayan a ver esta película lo antes posible.

- Les aseguro que tras ver la película, no van a ser las mismas personas, y su diario vivir puede verse influenciado por la lucha de los simios (que genial que unos personajes de CGI calen tan hondo en nuestra conciencia).

¡Ah! Recomiendo no ir pensando en que todo-tiene-que-calzar con la versión original de El Planeta de los Simios. Aun así es re bonito encontrarse con ciertos homenajes a las películas antiguas, como una señal de respeto a quienes pavimentaron el camino hasta ahora.

Vamos a rematar diciendo que si bien esta película pudo haber llegado a una admirable perfección, es importante que todos ustedes, queridos contertulios, se formen una impresión personal de lo que vean en la pantalla grande. Posiblemente no todos salgan llorando de la sala, o quizás algunos terminen con la sensación de que acaban de ver una cosa bonita - cosa bien hecha - cosa perfecta.

Lo importante es la experiencia, y despedir (tal vez) a una de las mejores trilogías del siglo XXI que ha pasado por nuestros cines.

¿Ya la vieron? ¿Les sigue gustando la película original? ¡Opinen que los leemos!

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Comentarios
Francisco Javier Pérez Hofmann | 2017-07-17 | 15:44
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Aprovechando la pasada y agradeciendo el artículo, no se nada de la saga pero quiero ver esta última, ¿Debería verlas todas, la última trilogía?, ¿Son todas correlativas?, necesito ayuda para decidir cuáles ver y cuáles no.
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Marcelo Parra | 2017-07-18 | 19:47
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Hola Francisco, para disfrutar esta película, debes ver El Origen del Planeta de los Simios (2011), y El Planeta de los Simios Confrontación (2014), en ese orden ;)
Saludos
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Monica Corona | 2017-07-18 | 01:14
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Buen análisis, te felicito, a pesar de que se nota que fue escrito por un super fan de la saga. Yo sin serlo, también me quedé con esa sensación de estar muy bien hecha en todos sus detalles. Magistral. Las he visto todas... Y estas últimas tres, resulta ser una muy buena trilogía que explica lo que sucedió antes de todas las demás historias de los 60-70. P.d. para Frabcisco Javier al menos deberías ver las dos anteriores...y la primera de las antiguas. Para empaparse del concepto mono digo yo je je je
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Sebastián Berríos | 2017-07-19 | 13:22
0
La acabo de ver anoche y no puedo estar más de acuerdo con tu análisis de la película, la encontré espectacular, me emocionó en cada momento como pocas películas lo han hecho.
Además a mi gusto expone de forma escondida como abordamos tanto personalmente, como a nivel de sociedad varios temas que nos rodean.

Sin desmerecer las originales, esta trilogía la supera con creces.
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