universidad, educación, carreras técnicas, autodidacta
Imagen: César Mejías

La universidad no es el único camino al éxito. No ignores estas alternativas

Es más cómodo seguir el camino trazado por otros, aquello que está establecido y que con mayor seguridad creemos nos conducirá al éxito. En el caso de la educación universitaria, ¿hay alternativas? Las carreras técnicas y la educación autodidacta son opciones potentes.

Por María Jesús Martínez-Conde | 2016-07-22 | 07:00
Tags | universidad, educación, carreras técnicas, autodidacta
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“¿Es compatible hacer una carrera con hacer una vida?”. Ésta fue una de las preguntas que Logan Laplante, un niño de sólo trece años, se hizo el día en que fue invitado a dar, por primera vez en su vida, una charla TED, en 2013. Nueve años atrás, sus padres habían tomado la arriesgada decisión de sacarlo del colegio, para iniciar un camino propio, más afín con sus intereses. Algo así como una autoeducación guiada por expertos, en la que primaba su proyecto de vida por sobre el estandar educacional. Interesante, la iniciativa fue valiente y el niño se veía más entusiasmado por su futuro que la mayoría de los chicos de su edad.

Si aplicamos esta misma pregunta a un nivel de educación superior, ¿qué carreras son compatibles con una vida “sana y feliz”? De acuerdo a Laplante, esos son sus únicos dos requisitos mentales para construir su futuro. ¿Pensamos en ellos al elegir una carrera universitaria al salir de cuarto medio? Estudiar en una universidad puede ser una buena opción, pero ¿cuáles son las alternativas?

Pues hay algunas bastante radicales y otras no tanto; convertirse en un "paria" del sistema y armar un camino propio (que puede ser muy exitoso), o bien, optar por carreras menos tradicionales, quizás no lo que tus padres buscaban para ti ese día en que naciste (y cantaron junto a Pancho Puelma “será un ingeniero, dice el abuelo”), pero que te convertirán en una mujer o en un hombre sano y feliz. Veámos cuáles son algunas de estas opciones.

¿Carrera técnica o título universitario?

Este es el dilema al que se enfrentan los miles de jóvenes cada año, cuando se acerca diciembre y deben rendir la PSU. El tradicionalismo de muchos, y de sus familias, o la hiper confianza en el sistema universitario, les impide tomar la opción técnica, cuando las estadísticas y la empleabilidad indican que se trata de carreras que pueden prometer un futuro seguro y, por qué no decirlo, exitoso.

En primer lugar, una aclaración de conceptos. Las instituciones CFT (Centros de Formación Técnica)son las que ofrecen solamente carreras de nivel técnico superior. Las llamadas IP (Institutos Profesionales) son aquellas que imparten carreras profesionales y técnicas de nivel superior, pero no grados académicos. Por último, las universidades son las instituciones que imparten carreras profesionales y técnicas de nivel superior, y pueden otorgar toda clase de grados académicos.

En vista del proceso de admisión de las instituciones en 2017, el Demre ya público la nómina preliminar de carreras y ponderaciones. Existen entre ellas, variadas opciones técnicas tanto en CFT, IP y en universidades. De acuerdo al portal Mi Futuro del Mineduc, hay razones de peso para elegirlas.

  • Chile cuenta con un déficit de técnicos profesionales; por cada dos universitarios, sólo hay un técnico de nivel superior. Eso significa empleo.
  • Las carreras técnicas de nivel superior son más cortas, duran entre 4 y 6 semestres. Eso significa empezar a trabajar más pronto y, por lo tanto, recuperar la inversión hecha en tu educación antes. En resumen, ser independiente antes que alguien que decide estudiar una carrera profesional tradicional.
  • Tienen un arancel más bajo. El arancel promedio de una carrera técnica en CFT es $1 millón 140 mil, mientras que en un IP es de $1 millón 190 mil, y en una universidad cuesta $2,5 millones. Una incomparable ventaja económica.
  • Las carreras técnicas tienen una alta empleabilidad. De acuerdo a Mi Futuro, “las carreras de mayor empleo de un CFT (86,9%) superan el empleo medio de un IP (75,8%), e incluso el empleo medio de las universidades (83,1%)”.
  • Las carreras técnicas tienen ingresos competitivos. De acuerdo a Mi Futuro, “los egresados de carreras de mayores ingresos de un CFT ($853 mil) superan los ingresos medios de un egresado de un IP ($692 mil). A su vez, los egresados de mejores ingresos de un IP ($1,2 millón) superan el ingreso promedio de los egresados de una universidad ($939 mil)”. Es más, el 60% de las carreras CFT obtiene un ingreso promedio mensual superior a $600 mil, al cuarto año de titulación. Y, si tenemos en cuenta que una carrera dura 3 años, un técnico profesional estaría ganando $600 mil a los 25 años de edad.

Si tienes menos de 18 años y estas ventajas te tienen pensando en que la carrera técnica es una buena opción, éstas son las que tienen mayor empleabilidad: Técnico en Mantenimiento Industrial (93,2%), Técnico Logística (90,8%), Técnico Comercio Exterior (90%), Técnico Electricidad y Electricidad Industrial (89,5%), Técnico en Instrumentación Automatización y Control Industrial (89,4%) y Técnico Topografía (88,2%). Aquí la lista completa.

En resumen, esto demuestra que existen carreras en Chile, provenientes de distintos tipos de instituciones (CFT, IP y universidades), con altos ingresos y excelente empleabilidad. Basta de prejuicios.

Pero la carreras técnicas no son la única alternativa a las profesiones universitarias. Hay quienes, radicalmente, deciden no entrar a la educación superior.

“Yo soy uno de estos 'rebeldes' que decidió dejar la universidad”

Federico Bongiorno es un argentino que está absolutamente seguro de que es posible ganarse la vida y disfrutarla (ser “sano y feliz” como decía Laplante) sin haber ido nunca a la universidad. Pero ojo, no se trata de decidir de un día para otro quedarse en la casa y que el dinero llegue por sí sólo, requiere de estudio y trabajo, e incluso de mayor voluntad que quien asiste a una institución que guía su proyecto de futuro. Su historia lo demuestra.

Federico amaba viajar y por esta razón decidió estudiar Turismo y Hotelería, una carrera que pronto se dio cuenta que no cumplía con sus expectativas. Pasaba horas en una sala de clases aprendiendo lo que significaba el concepto “producto turístico”, mientras él estaba ansioso por llevar a cabo proyectos reales, estaba lleno de ideas.

“Ya llevaba un mes pensando en abandonar la carrera, así que aproveché que no había ido a la universidad esa mañana para `tirarme a la piscina´. Para estudiar una carrera tengo toda la vida; para aprovechar las oportunidades tengo sólo un instante”, dice.

Entonces habló con su madre y le contó que sentía que la universidad no lo estaba acompañando en sus objetivos, que creía que mucha de la información que le daban no era aplicable a sus proyectos personales y que prefería dedicar su tiempo y su dinero a auto educarse. ¿Y qué significaba eso? Comprar libros de expertos sobre temáticas que le ayudaran a robustecer sus planes e invertir en viajar. Conocer el mundo era una prioridad en su vida.

Cuenta que la desición no fue fácil, que recibió apoyo familiar, pero que en un principio tuvo mucho miedo, pero también confianza en sí mismo. Una vez que se embarcó en esta aventura, no dio pie atrás. Y, ¿qué hizo para encontrar trabajo? Buscó una empresa que le gustara mucho y que tuviera una necesidad no satisfecha que él pudiese suplir.

“Empecé a investigar en Internet qué empresas del mundo de los viajes y el turismo no tenían blog y me topé con una importante cadena de hoteles que tenía una buena presencia en las redes sociales, pero que no tenía su propia plataforma digital, así que les diseñé un plan de publicaciones, ideas, costos y beneficios. Busqué el contacto de la persona de marketing y adivina qué: hace dos años escribo el blog de esta cadena hotelera”, declara.

A la larga, comenzó también un blog de viajes propio que, gracias a sus estudios autodidactas en Marketing Online, hoy tiene más de 30 mil visitas mensuales. Entonces lo empezaron a llamar desde diferentes destinos y hoteles, para que viajara y escribiera sobre ellos en su plataforma. Así pudo empezar una startup, Traveler's Van, enfocándose en el aprendizaje del Growth Hacking (estrategias de crecimiento), leyendo mucho y aprendiendo de quienes tenían experiencia. Paralelamente a eso, hoy vende eBooks y plantillas para emprendimientos online, es encargado del equipo Social Media de la empresa apleno.net y es parte de la startup suiza 3BaysOver.com.

En resumen, una vida exitosa, “sana y feliz”, sin haber pisado ninguna institución de educación superior. Pero, no hay que engañarse, Federico debió invertir tiempo y dinero para hacer su sueño realidad y, lo más importante de todo, mucho esfuerzo.

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Bongiorno no es el único, existen varios rostros a nivel mundial que lo lograron. En algunos casos podrían ser tildados de verdaderos genios pero, quizás, simplemente tuvieron buen instinto para darse cuenta que había una oportunidad que aprovechar. En sus casos, seguir en la universidad los hubiese llevado a perder tiempo y a no apostar por esa opción que tenían frente a sus narices.

  • David Karp: Nunca terminó el colegio, jamás entro a la Universidad y creó Tumblren el 2007, el que fue comprado por Yahoo! en USD$1 millón.
  • Jack Dorsey: Fundador de Twitter, abandonó sus estudios en la Universidad de Nueva York.
  • Daniel Ek: Empezó a estudiar en el KTH Royal Institute of Technology, pero nunca culminó sus estudios, pues fundó Spotify.
  • Rob Kalin: Dejó la Universidad para convertirse en diseñador de muebles. Entonces decidió crear un sitio web donde los diseñadores independientes puedieran vender sus creaciones, Etsy.
  • Mark Zuckerberg: Dejó Harvard y creó la red social que revolucionó lo que entedemos como Internet, Facebook.
  • Bill Gates: No terminó su carrera en Harvard para fundar, ni más ni menos, que Microsoft.
  • Steve Jobs: Dejó la universidad, tomó un curso de caligrafía y vendió su furgoneta Volkswagen, todo para fundar Apple Computer Company.

¡Que no se malentienda! Ésta no es una invitación para no ir a la universidad y menos a abandonarla, sino una alerta respecto a ser consciente de que existen múltiples caminos al éxito (y no sólo hablamos de dinero, sino también de “una vida sana y feliz”). Se trata de entender que, no porque algo esté establecido, es lo más correcto para uno.

El camino universitario que muchos han tomado, puede rendir frutos y hay que estar agradecidos de ello. Pero, ¿quién sabe? Al haber tomado un camino distinto, quizás sus mentes hubiesen buscado rutas distintas y diversas para solucionar los mismos problemas a los que ya se han enfrentado. ¿Dónde estarían entonces?

¿Qué otros caminos alternativos a la educación universitaria propones?

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Comentarios
Luis Candia | 2016-07-22 | 13:10
4
Me dio lata que la diferencia entre CFT, IP y Universidad terminara reducida a una referencia en lucas mensuales. Si bien es un punto a considerar, es solo uno mas de todos los que hay que poner en la balanza al momento de decidir a que le vas a dedicar una gran parte de tu tiempo de vida.

En mi caso estudié un ingeniería en informática y en el camino noté que me gusta mucho mas el aspecto técnico de la carrera, 'ensuciarse las manos', estar en la construcción misma del proyecto, no solo dirigir, planificar y cuadrar costos. Al final igual saqué la ingeniería, pero solo como un salvavidas en "caso de", ahora me gusta mi pega, de hacer cosas mas que solo pensarlas.

Además, hay áreas en donde el estudio formal tampoco te asegura un buen desempeño en futuros trabajos, mas allá de la institución donde estudiaste. Por ejemplo, en el mismo caso de la programación, realizas un estudio formal, aprendes a programar ciertos lenguajes, pero cada día salen tecnologías nuevas y cuando te titulas ya estás desactualizado porque tu malla es de por lo menos 4 años de antigüedad. En este caso quizás es mejor aprender a programar viendo tutoriales y hacer cursos o talleres que te enseñen un conocimiento específico y que te puedan ser útil en el mismo instante.
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Christina Bielefeld | 2016-07-22 | 13:17
1
Ir a la Universidad es una buena oportunidad si es afín con lo que deseas para tu vida, pero en Chile te matan con carreras innecesariamente largas. Pierdes más tiempo del necesario, por ello muchos dejan de lado la idea de seguir estudiando o perfeccionarse.
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Paper Luis | 2016-07-22 | 16:40
1
Uff...
Lamentablemente al promediar rentas lo que obtienes es una distorsión del porte de un buque.
Mas que carreras universitarias, técnicas o "de oficio" (¿Alguien se ha puesto a contar cuantos gásfiter quedan?) hay que evaluar las rentas que se dan: Si la idea luego de estudiar es ganar plata... y harta plata ¿Estudiar por 900 lucas como tope? Prefiero ir a sobar lomos y llegar al 10% con mejor renta del país. (Que tampoco es mucho mas)

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Rafael Fribla Castro | 2016-07-22 | 16:50
0
También están los cursos online, por ejemplo Coursera o Edx. Hay cursos para todos los gustos.

Saludos.
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Erlin Levin Fuentealba | 2016-07-24 | 23:57
1
Pense que el articulo en verdad iba a mostrar alternativas a la universidad, pero finalmente solo escribiste cosas que todos saben. Mucha importancia al dinero y las carreras tecnicas tampoco son la panacea. El problema es que a pesar de la diversidad de carreras tecnicas, he visto que siempre la gente opta por las mismas y las satura, Como prevención de riesgos, tecnico en enfermeria, diseño grafico, tecnico deportivo y varias más. Al final lo de la "mucha plata" y el "vivir sano y feliz" no son compatibles al %100.
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