Minimalismo financiero, compras, consumismo, ahorro, consejos.
Imagen: Rodrigo Avilés

Qué es el minimalismo financiero y cómo te puede ayudar a ser menos consumista

Existe una tendencia contraria al consumismo, llamada minimalismo financiero y que invita a vivir con menos cosas. En El Definido, te contamos de qué se trata y cómo puedes comenzar (si te interesa, obviamente).

Por María Victoria Coutts | 2017-10-31 | 09:56
Tags | Minimalismo financiero, compras, consumismo, ahorro, consejos.
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¿Has pensado en cuántos objetos tienes en tu casa y que realmente no son necesarios? Si tuvieras que regalar 20, 30 o 50 cosas de ahí, seguramente no te costaría mucho. Incluso es posible que encuentres productos con la etiqueta de la tienda guardados y olvidados, porque los compraste “por si algún día los necesitas” o porque “esa oferta era realmente irresistible”.

Bueno, en los últimos años se ha desarrollado una tendencia llamada minimalismo financiero que invita a las personas a vivir con menos objetos, para aprovechar al máximo las cosas que cada uno considera realmente importantes. Tratar de disminuir el consumo y así de paso, también contribuir con el medioambiente que, probablemente no aguante muchos años más con el ritmo actual de producción y consumo.

En El Definido conversamos con Francisco Aravena, coordinador del Centro de Economía Aplicada y académico de la carrera de Ingeniería Comercial de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad San Sebastián, para conocer más sobre esta tendencia. Nos explica que el minimalismo financiero consiste en “buscar la felicidad principalmente en aquellas cosas que cada individuo considera necesarias para la vida, olvidando esta tendencia inherente del ser humano de insatisfacción constante”.

En primer lugar, el minimalismo permite ahorrar a largo plazo. ¿El primer beneficio de eso? Que podemos acercarnos a metas que podrían parecer lejanas: realizar un viaje, comprar un auto, juntar el pie de un departamento o dinero para un posgrado.

Pero más allá de pensar solo en lo que ahorramos, también hay otros beneficios, cuando este se convierte en un estilo de vida. Practicar el minimalismo se relaciona con varios aspectos de la vida, explica Ana, la autora del blog Cómo Ser Minimalista:

Productividad: el minimalismo elimina distracciones y tareas innecesarias, por lo tanto, permite a las personas ser más productivas.

Orden: un minimalista tiene todo lo que necesita, por lo tanto nada sobra en su espacio y es más fácil mantener el orden tanto físico como mental.

Felicidad: tener menos cosas, significa más libertad para tomar decisiones.

Sostenibilidad: un minimalista además de preguntarse si verdaderamente necesita algo o no, también se pregunta cómo influye lo que consume en el desarrollo a largo plazo de las personas y el planeta.

Tratar de vivir únicamente con lo necesario es clave para convertirse en un minimalista financiero. Igual es bueno aclarar, que cuando hablamos de minimalismo financiero, no significa necesariamente que tenemos que vivir una vida radical y desprendernos de todo. La idea es reconocer que las personas tenemos necesidades, pero que es innecesario acumular cosas que no añaden valor y que no son útiles en nuestras vidas.

Aunque, como en todo, hay personas que se lo han tomado muy en serio y han llegado a extremos en los que si algo no tiene un propósito, lo eliminan de sus vidas. En Japón esta tendencia tiene muchos adherentes, uno de ellos es Fumio Sasaki, un editor japonés que vive literalmente con lo mínimo. En su clóset tiene tres camisas, cuatro pares de pantalones y cuatro pares de calcetines.

“El gastar menos tiempo limpiando o comprando significa que tengo más tiempo para pasar con amigos, salir o viajar en mis días libres. Me he vuelto mucho más activo”, dice Sasaki.

Como el de él, hay varios ejemplos de personas que se han sumado a esta tendencia y se han hecho famosos. Dos periodistas argentinas se propusieron comprar solo cosas que necesitaran, durante un año.

Todo comenzó porque se sentían abrumadas por “la vorágine consumista desatada durante dos fechas claves: Navidad y el comienzo de clases. Entonces tomamos la decisión e hicimos el gran anuncio. Íbamos a pasar un año sin comprar”, aseguran. En 2016 comenzó el proyecto y su experiencia la iban contando en un blog, que finalmente se convirtió en un libro (Deseo Consumido) que publicaron este año. ¿Qué descubrieron en el camino?

Que la tasa de uso de las cosas que tenemos es en realidad muy baja. “Compramos mucho más de lo que consumimos: usamos apenas el 20% de la ropa que tenemos. Algo similar ocurre con la comida: el 35% de lo que se produce va a parar a la basura. Al investigar, encontramos experiencias internacionales que demostraron que el 80% de los objetos que tenemos en nuestros hogares casi no se usa. O, mejor dicho, que podríamos prescindir de ellos”, aseguran las periodistas.

Soledad Vallejos y Evangelina Himitian dicen que después de los 12 meses se sienten más libres “Más afortunadas. Más dueñas. Más imperfectas. Más felices. Hemos disfrutado de este año como una de las mejores temporadas de nuestras vidas”. ¡Ojo! A terminar ese periodo no corrieron al mall ni mucho menos.

Como el de ellas existen varios otros casos de personas que han publicado su experiencia de cambio, como: The Minimalists, Miss Minimalist y Becoming Minimalist, entre otros.

también puedes hacerlo

Antes de comenzar, debes tener claro que esta tendencia parte de la base de que no acumular cosas innecesarias hace que la vida sea más simple y con menos preocupaciones.

Un ejemplo muy básico: si tienes menos ropa, tienes que lavar menos, planchar menos, ordenar menos y además, ahorras espacio.

Aravena explica que este es un trabajo individual que cada persona debe hacer y que “requiere un poco de una desconexión con la estructura social, porque el primer paso es ser capaz de desprenderse de las cosas que uno percibe que no son necesarias y que muchas veces, socialmente pudieran ser necesarias”, dice.

Joshua Fields Millburn y Ryan Nicodemus de The Minimalists, aseguran que cada persona adopta el minimalismo de forma diferente, pero que “cada camino lleva al mismo lugar: una vida con más tiempo, más dinero y más libertad para vivir una vida más significativa”, dicen.

Quizás lo más fácil sea comenzar por el clóset: ¿cuántas de las cosas que ahí tienes no usaste el último año? Entonces, antes de ir a una tienda y de pasar por caja, pregúntate sinceramente si esos productos que tienes en la mano son necesarios o indispensables para tu día a día.

Lo mismo con artículos para la casa, el baño o incluso la despensa (aunque estén en súper-mega-oferta).

via GIPHY

Consejos para comenzar

Acá encontrarás algunas ideas para comenzar a ser un minimalista.

1. Pregúntate e imagina cómo sería tu vida si tuvieras menos posesiones materiales. ¿Habría realmente un cambio sustancial? ¿Cuánto te afectaría? ¿Tendría más desventajas que ventajas?

2. Comienza con cosas que son claramente inútiles, esas que ni tú sabes por qué las tienes ni para qué te sirven.

3. Deshazte de todo lo que no has usado en un año (y si te cuesta mucho se lo pasas a un familiar para que lo use, así te lo puede prestar en caso de que llegases a necesitarlo).

4. Puedes hacer un inventario de tus pertenencias y determinar cuáles son las que menos usas, cuáles definitivamente no usas y cuáles son aquellas que solo guardas por un valor sentimental. Una vez que hayas identificado esos objetos que no usas, tienes varias alternativas: sin son muchos, puedes hacer una venta de garage, intercambiarlos por otros objetos con tus amigos o familiares o donarlos a instituciones de beneficencia (puedes llevarlos a la tienda de Coaniquem, por ejemplo). Los objetos de mayor valor los puedes vender por internet y así ganar dinero.

5. Si tienes algunas cosas que no estás seguro de regalar, vender o donar, déjalas en una caja. Si en tres meses no las echas de menos, no lo harás nunca más.

Puedes combinar estos consejos, con los que te dimos hace un tiempo para evitar las compras compulsivas, por ejemplo:

¡No lo toques! El valor percibido del producto aumenta cuando lo tocamos y creamos una conexión emocional que hará más difícil evitar la compra.

Anota tus compras: así estarás racionalizando el proceso, ayudándote a gastar de manera menos impulsiva.

Aplica la regla de los 10 minutos: esto genera un espacio de separación temporal que le da más poder al sistema de auto-control de nuestro cerebro, transformando la gratificación instantánea de comprar en una promesa futura.

¿Te sumarías a esta tendencia? ¿Qué otras técnicas aconsejas para lograr disminuir los gastos

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Comentarios
Javier Cabezas | 2017-10-31 | 12:17
1
Me recuerda mucho al método "KonMari" que he estado aplicando en mi vida desde hace relativamente poco. Básicamente esto dice que hay que eliminar de tu vida cualquier cosa que no te de alegría.

Acá hay un artículo que es re interesante sobre el método, la verdad, y por muy exagerado que suene, me ha cambaido harto la vida (sobre todo ahora que me estoy cambiando de casa!): https://www.happier.com/blog/5-life-changing-lessons-the-konmari-decluttering-method-taught-me

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Racuna Matata | 2017-10-31 | 14:46
0
Haberme cambiado a un depto sin bodega fue lo que más influyó en mi manía de meterme a Aliexpress a ver cosas que no necesito.

Además, durante la mudanza llené varias cajas de cosas que no usaba hacía meses. No es necesario mudarse, pero cada cierta temporada llenar cajas, ponerles la fecha en que se cerró la caja da una buena perspectiva de qué cosas no usamos hace mucho.

El minimalismo también aplica a otras áreas, por ejemplo: para qué comparse tantas máquinas de informeciales, o pagar mensualidades en gimnasios si podemos usar nuestro propio peso corporal como resistencia. Gravedad vs suelo. ;)
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Felipe Lazo | 2017-10-31 | 15:09
3
Para complementar la sección de «Consejos para comenzar», les dejo un gran artículo publicado por un gran medio:

http://www.eldefinido.cl/actualidad/mundo/2540/Esto_es_lo_que_pasa_cuando_te_desprendes_de_todo_lo_que_no_usas/
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Magdalena Araus | Colaboradora | 2017-10-31 | 15:56
0
:3 Gracias!
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María José Salazar | 2017-11-02 | 11:59
0
Creo que de a poco estamos tomando conciencia sobre como el exceso de cosas nos afecta emocionalmente... Cómo leí una vez "si no eres feliz con lo que tienes, con lo que te falta tampoco"
Soy de esas personas que cada cambio de temporada recordemos el clóset, si no lo usé y está bueno se regala, si está malo se recicla (alguien sabe donde puedo reciclar ropa en mal estado en Santiago? Lo típico, calcetines rotos, poleras mil desgastadas y cosas que en general no se pueden donar).
En general con la ropa no tengo problema, pero con las cosas con las que tengo un apego más emocional me cuesta más... Pero de a poco se empieza.

Aprovecho de preguntar, un poco relacionado con el tema, en Conce -mi ciudad natal- existe una página de Facebook llamada "quien tiene? Yo tengo!" Dónde puedes regalar cosas o pedir lo que te falte, solo de buena voluntad, sin dinero ni recompensas de por medio. Alguien sabe de alguna iniciativa similar en Santiago?
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Don David | 2017-11-02 | 22:29
1
Estimada, puede que sea de su interes:

www.debuenafe.cl
www.telodoy.net
www.telodoygratis.com
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Pepa Palma | 2017-11-03 | 16:46
1
Esta iniciativa es muy buena: http://tedoy.cl/
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María José Salazar | 2017-11-05 | 10:25
0
Que buenos datos! Gracias!!!
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den l | 2017-11-04 | 11:35
0
Tantas tendencias que creen que están inventando la rueda o descubriendo América. Los Estoicos en la antigua Grecia ya practicaban este estilo de vida y Sócrates en su época fue al mercado y dijo "¡cuántas cosas que NO necesito!"
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juani zenteno | 2017-11-05 | 22:18
0
Facundo Cabral recitaba:
"Diógenes, cada vez que pasaba por el mercado se reía, porque decía que le hacía mucha gracia y a la vez le hacía muy feliz, ver cuántas cosas había en el mercado que él no necesitaba.
Es decir, rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
Es decir, mal ocupada, mano perdida.
Es decir, el conquistador, por cuidar de su conquista, se transforma en esclavo de lo que conquistó.
O como de San Francisco, lo que tal vez sea la fórmula de la paz: deseo poco, y lo poco que deseo, lo deseo poco".
Y esto lo escuché hace como 25 años...

Hace un tiempo leí sobre la Simplicidad Voluntaria, más enfocado a las personas eso sí.

Simplicidad Voluntaria
El movimiento de simplicidad voluntaria cuestiona la actual tendencia de nuestra sociedad de asimilar dinero y posesiones materiales con calidad de vida. Las personas que simpatizan con este movimiento rechazan la idea de que nuestro objetivo en la vida debería ser amasar tanta riqueza material y tanto prestigio como podamos. Para ello, las personas que apuestan por un estilo de vida simple tienden a crear modelos en los que se trabaja menos, se desea menos y se gasta menos.
La simplicidad como forma de vida no se puede definir estrictamente. Significa cosas diferentes para personas muy diferentes. Lo que para una persona es una vida simple y enriquecedora puede significar para otra una vida de privación y sufrimiento. La mejor manera de conseguir la simplicidad es reducir nuestras actividades vitales a sus elementos básicos, es decir aquellas cosas, actividades o relaciones que realmente necesitamos o deseamos fervientemente. La simplicidad supone descargar la vida de todo lo que está de más, vivir más ligeramente, dejando de lado todas aquellas distracciones que nos alejan de una verdadera calidad de vida. Se puede vivir simplemente en las ciudades, en los pueblos y en las áreas rurales.
Algunos de los valores que acompañan el movimiento de simplicidad voluntaria son los siguientes:
-Eliminar el exceso de posesiones y actividades que producen desorden físico o mental, o que son incompatibles con nuestros valores más importantes.
Limitar el consumo de bienes materiales a aquellos que realmente necesitamos o valoramos, centrándonos en cosas que producen bajo impacto en los recursos no renovables, que son durables, funcionales y agradables estéticamente.
-Trabajar en algo satisfactorio y con sentido, que nos permita expresar nuestras habilidades y talento único y creativo, y que supone una contribución a la comunidad.
-Vivir de manera que se conserven los recursos naturales, reciclando, preciclando (evitando compras que son un despilfarro de dichos recursos) y compartiendo lo que tenemos.
-Desarrollar una actitud compasiva y de apoyo hacia la gente sin medios o con dificultades, apoyo afectivo y económico.
-Invertir tiempo y energía en desarrollar unas relaciones estrechas y enriquecedoras con la familia y con los amigos.
-Experimentar el placer de la belleza natural, sentir la conexión entre la naturaleza y nuestro ser interno, la fuerza del espíritu que se hace presente cuando estamos disfrutamos de la naturaleza en silencio.
-Explorar nuestro ser espiritual e interior, a través de la meditación, la oración, la escritura, la conciencia del presente, el yoga u otras prácticas religiosas o espirituales.
-Desarrollar un sentido profundo de paz y alegría, aprendiendo a vivir el presente y disfrutar el milagro diario de nuestras vidas.
-Cuidar nuestro cuerpo con una alimentación sana, rica en alimentos no procesados, y hacer ejercicio regularmente, caminando, yendo en bicicleta, corriendo o con otras actividades que ayuden a aumentar nuestra conciencia del cuerpo y que no son competitivas.
-Ser más autosuficientes en nuestras necesidades diarias, aprendiendo a reparar nuestras cosas o practicando el intercambio de servicios con amigos y conocidos.
-Depender menos de la forma de transporte "un coche por persona", y buscar métodos alternativos como andar, la bicicleta y el transporte público.

Y fíjense que no es tan difícil la cosa.
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Betsabe Salazar | 2017-11-09 | 08:20
0
en lo personal cada vez que veo el programa acumuladores...hago un orden en una parte de la casa y doy de baja varias cosas :S, lo ultimo fue un expurgo de libros que nunca lei porque no son mi temática, asi que se fueron a la futura biblioteca comunal

pero igual hay cosas de las no me puedo deshacer...mis peluches...que son casi 3000 peluches nada ni siquiera se notan
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Gerson Bastos | 2018-03-18 | 15:10
2
Hay una página que tiene el minimalismo como inspiración: www.usame.cl. Está muy bacán! Ahí se puede ofertar tus cosas para arriendo y vaciar tu casa. De la misma manera, se puede buscar cosas que necesitas y así no comprar lo que no se usa con mucha frecuencia.
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