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Imagen: César Mejías

Elon Musk propone colonizar Marte... usando bombas atómicas

Tres empresas privadas están compitiendo por ofrecer viajes comerciales al espacio, pero Elon Musk tiene un objetivo mucho mayor: crear una colonia de un millón de personas en el planeta rojo.

Por Benjamín Galilea | 2016-01-20 | 16:54
Tags | espacio, turismo espacial, Space X, Elon Musk, Richard Branson, Virgin, Jeff Bezos, Blue Origin, futuro, ciencia, tecnología, Marte, bombas atómicas
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¿Te gustaría viajar al espacio exterior y poder disfrutar de una vista espectacular de la Tierra? Esta oportunidad se acerca a pasos agigantados. Si bien ya han habido más de quinientos viajes al espacio, protagonizados por multimillonarios que soñaban con viajar fuera de la Tierra, la oportunidad de generar viajes a gran escala y a mucho menor costo, aún no se hace realidad, pero definitivamente ya no parece una fantasía.

La noche del veintiuno de diciembre del 2015, la compañía Space X logró que por primera vez en la historia un cohete saliera de la sub-orbita terrestre y regresara, de forma vertical, al suelo. Hasta la fecha, los cohetes y transbordadores espaciales se desprenden de la gran mayoría de su estructura durante su viaje de despegue, destruyéndose estas secciones al reingresar a la atmósfera o estrellarse en el suelo, lo que implica un enorme derroche de recursos, que a su vez hace económicamente inviables los viajes espaciales comerciales. El lograr recuperar la totalidad del cohete, entonces, es un gran paso en el camino al turismo espacial.

Este hito fue logrado por el empresario y visionario Elon Musk (también fundador de la compañía de autos eléctricos Tesla Motors) y su equipo, en la base de lanzamiento de Cabo Cañaveral, Estados Unidos. El cohete Falcon 9, de quinientas toneladas y casi setenta metros de largo, dejó once satélites orbitando en el espacio, para luego emprender el rumbo de vuelta a la base original, esto, luego de haber alcanzado una altura de doscientos kilómetros a una velocidad de mas de cinco mil kilómetros por hora.

Los competidores y la proeza

En la actualidad ya existen cohetes y aeronaves que pueden despegar, llegar a la sub-orbita terrestre y luego regresar sanos y salvos al suelo, pero lo que hace al Falcon 9 un cohete que será recordado en la historia, es que se transformó en la primera nave que logró, primero, dejar once satélites en el espacio; segundo, ponerse en órbita y devolverse, y tercero, no tener que destruirse o descomponerse, todo esto de manera simultánea.

En abril del año 2015, Jeff Bezos, fundador de Amazon y de la empresa espacial Blue Origin, logró hacer volar un cohete llamado New Shepard, que si bien también consiguió despegar y aterrizar de manera autónoma, sólo pudo hacer un recorrido sub-orbital (es decir, alcanzar el espacio, pero volver a caer a tierra), pues alcanzó una altura y velocidad muy inferior a la que se requiere para ponerse en órbita.

Vale mencionar que la diferencia entre sencillamente "salir" al espacio alcanzando una altura superior a 100 Km. donde termina la atmósfera, para caer de vuelta (lo que se conoce como vuelo sub-orbital, que es lo que hizo el cohete de Bezos), versus ponerse en órbita, que es lo que hizo el cohete de Elon Musk, es enorme. La atracción de la Tierra es casi tan fuerte afuera de la atmósfera como adentro de ella, por lo que si se quiere poner un objeto en órbita, éste debe ir extremadamente rápido, horizontalmente. Debe ir tan rápido, que "cae" verticalmente hacia la Tierra más lento de lo que "avanza" horizontalmente, por lo que nunca le "achunta" a la Tierra y sigue cayendo permanentemente. Eso es estar en órbita "caer permanentemente, pero nunca atinarle a la Tierra".

Por otro lado, Virgin Galactic, perteneciente al empresario Richard Branson, CEO de Virgin, es la tercera compañía privada que participa de esta “carrera espacial”. El grupo Virgin se encuentra desarrollando proyectos para generar viajes comerciales en vuelos sub-orbitales y, más a futuro, orbitales. Además, apuntan a brindar sus servicios para generar misiones espaciales y distribución de pequeños satélites sub-espaciales. El viaje en una de estas naves cuesta doscientos cincuenta mil dólares y ya hay muchas personas que tienen reservados sus vuelos, entre ellos están los actores Brad Pitt, Angelina Jolie, Tom Hanks y Leonardo DiCaprio.

Algo que tienen en común estas tres grandes compañías espaciales, es que buscan lograr el objetivo de abaratar costos para que en algunos años, sea posible que personas comunes y corrientes puedan visitar el espacio. Lo que argumenta Elon Musk es que al lograr reutilizar los cohetes, se puede ahorrar hasta un setenta por ciento del costo total que implica mandar un cohete al espacio exterior. Esto disminuiría considerablemente el costo de mandar a una persona al espacio. Por poner un ejemplo, el cohete Falcon 9 costó 16 millones de dólares en construir, pero el combustible que se requiere para mandar a una persona en un viaje dentro de este cohete, cuesta "solo" 200 mil dólares, por ende, al poder reutilizar la estructura de la nave, el único gasto importante, además del gasto de reparaciones, seria el de la gasolina.

A la conquista de Marte

SpaceX hizo historia el 2012 al diseñar la primera nave de una compañía privada que transportó carga a la Estación Espacial Internacional (ISS). El nombre de la nave era Dragon Rider.

A fines de este año 2016, con el nuevo diseño Dragon V2, Space X pretende comenzar a mandar astronautas al espacio. Pero la mirada está puesta mucho, mucho más lejos.

Eso, pues todo lo anterior no sería más que un preludio para llegar al planeta rojo. Musk y compañía tienen la mirada fija en el objetivo de lograr trasladar a personas a ese planeta. “Creo que las primeras personas podrían ser trasladadas (por nosotros) a Marte, en unos diez o doce años más, creo que es ciertamente posible que eso ocurra”, dijo el empresario.

Pero el plan es aún más ambicioso de lo que ya suena. Esto, porque el visionario no pretende sólo generar turismo espacial, darle una vuelta al planeta y partir de vuelta, sino que su objetivo final es el de colonizar a nuestro vecino espacial. “Ahora es el momento en el que la ventana de oportunidad está abierta, en donde es posible extender vida a otros planetas”, dijo el CEO de SpaceX en diciembre, durante un encuentro de la Unión de Geofísica Americana.

Antes de poder trasladar seres humanos a Marte, se requiere crear condiciones adecuadas para que la vida se desarrolle en ese planeta. Es por esto que el empresario ha propuesto la idea de bombardear Marte con bombas nucleares. Si, leíste bien, lanzar bombas de destrucción masiva, pero no en la superficie del planeta, sino que en la atmosfera, específicamente sobre los polos.

El plan propuesto por el creador de Tesla Motors considera lanzar bombas de fusión (tecnología que actualmente no existe), disparadas constantemente, sobre los dos extremos del planeta rojo, para así generar un par de "soles artificiales". “Con esos pequeños soles, sobre cada polo, se lograría calentar el planeta. Después se gasificaría el dióxido de carbono, esto haría más densa la atmosfera, y luego se calentaría el agua (descubierta recientemente), produciendo un efecto invernadero al interior del planeta”, afirmó el empresario.

Claramente, con una idea tan abrumadora, las criticas no se hicieron esperar. “Si bien se podría ocupar dióxido de carbono para calentar la atmosfera, la cantidad de este gas, que ya existe actualmente en Marte, es venenoso, pudiendo hacer al medio ambiente potencialmente saludable para las plantas, pero no saludable para los animales”, explicó Brian Toon, profesor de ciencias atmosféricas y oceánicas de la universidad de Colorado.

Elon Musk tiene el objetivo de generar una colonia de un millón de personas en Marte, y pretende lograrlo en un plazo de cien años, lo que significaría que si cada nave transporta a cien personas, durante cien años, se necesitarían cien mil viajes para cumplir con la cuota de un millón. Claro que este calculo no toma en cuenta los posibles nacimientos que se podrían dar dentro de la comunidad, lo que permitiría acercarse a la cifra más rápidamente. Musk espera dejar una huella en la humanidad, aunque sabe que no estará vivo para ver su obra terminada. “Sospecho que no estaré vivo para ver como se vuelve auto-sustentable (la colonia)", dijo el empresario.

¿Qué te parece la idea de los "soles artificiales" de Musk? ¿Crees que algún día el turismo espacial sea para cualquiera?

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Comentarios
Patricio Bajodepino | 2016-01-20 | 21:15
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Mmmm... concuerdo, reventemos a guates martes, no hay otra opción. Necesitamos tener funcionando Marte luego. Es irresponsable confiar la supervivencia de la especie a la suerte de que los meteoriotos se compadezcan de nosotros y no nos haga chupete.
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Manuel Escobar | 2016-01-22 | 14:50
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Una aclaración, las bombas de fusión si existen. Pero con la salvedad que usan bombas de fisión para poder generar la energía (calor y presión) necesarias para la fisión. Lo que no existe son las bombas de fisión "pura", que no contaminarían como las actuales
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Manuel Escobar | 2016-01-22 | 16:33
0
* necesarias para la fusión. Lo que no existe son bombas de fusión pura

Pd: porque no se pueden evitar los post??
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Marco Canepa | Director Creativo | 2016-01-23 | 09:01
0
Así es, consideramos explicar eso en el artículo, pero era desviarse mucho del tema. ¡Gracias!
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