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Imagen: César Mejías

Dragones: ¿cómo y por qué llegamos a imaginarnos estas geniales criaturas?

Los niños mimados del mundo de la fantasía han sido desde hace miles de años representados en distintas culturas de todo el mundo ¿Existe un origen único?, ¿cuáles son las teorías? Contestamos estas preguntas y más.

Por Francisco J. Lastra @efejotaele | 2017-08-24 | 15:49
Tags | dragones, game of thrones, tolkien, fantasía, mitología, origen, estudios, historia

Dragones. No hay ninguna criatura de fantasía más manoseada que estos grandes reptiles. De hecho, nunca nadie le preguntó a Tolkien, J. K. Rowling o George R. R. Martin por qué decidieron usar dragones en sus relatos y no, por decir algo, hipopótamos (quizá Daenerys cabalgando uno de esos no se vería tan genial). Así de enraizado está en nuestra cultura. Es algo dado, algo obvio.

Tantas versiones existen sobre ellos que podríamos fácilmente elaborar un catálogo más largo que la Enciclopedia Británica. Algunos vuelan, otros flotan; unos escupen fuego, otros veneno; unos dan consejos buenas onda de superación personal y otros son la encarnación de la maldad; unos guardan tesoros y otros le hacen ojito a un burro parlanchín.

La variedad viene dada, sin duda, por los distintos orígenes de lo que entendemos hoy bajo el término "dragón", palabra cuyo origen más remoto (griego antiguo) viene de un verbo que significaría "mirar fijamente" que luego evolucionaría hasta "gran serpiente". Porque ni en Europa, Asia, Arabia, África e incluso Australia y América faltaron menciones, cada una a su manera, a una criatura mítica que podríamos interpretar hoy como estos imponentes seres.

¿Cómo entonces llegaron a imaginarse algo similar culturas tan distintas y distantes, muchas de las cuales vivieron casi en completa aislación de otras? Exploraremos las hipótesis más conocidas que buscan resolver este misterio, pero antes un pequeño viaje geográfico y temporal.

Dragones en el tiempo y el mundo

Ya indica su etimología el hecho de que dragón y serpiente tienen un origen común y, de hecho, es esta relación la que nos permite identificar la presencia del dragón en la cultura humana desde hace, al menos, 6.000 años. Dado que la palabra "dragón" es relativamente moderna, menciones a serpientes monstruosas con poderes sobrenaturales, son las banderas de alarma.

El dragón asiático es uno de los más representativos, antiguos e importantes, al punto de que los chinos antiguos se consideraban "descendientes del dragón". Si han visto Dragon Ball ya lo saben de memoria: un cuerpo escamoso muy largo, cabeza similar a la de un caballo con largos bigotes y capaz de flotar sin necesidad de alas.

Un patrón de conchas hecho aproximadamente hace 6.400 años sería la primera evidencia pictórica del dragón chino.

En la tradición china los dragones son símbolos de fortuna, poder y fuerza, y tienen una cercana relación con cuerpos de agua y el control del clima. Las culturas de Vietnam, Corea, Japón y Mongolia, entre otros, también lo incorporaron a su folclore propio hace miles de años.

Otro que les sonará mucho es el dragón europeo. Vikingos, germanos, celtas, romanos y griegos tuvieron sus propias serpientes monstruosas capaces de escupir veneno o fuego, a veces de dos o más cabezas, con pequeñas alas que los limitaban al suelo y un raro fetiche por el oro (*ejem* Smaug *ejem*). Estos seres, que solían habitar en cuevas, eran por lo general malignos y eran víctimas usuales de héroes con ansias de probar su valor.

Mosaico griego de un dragón, encontrada en el sur de Italia. Dataría del siglo III AC.

Grabado de dos dragones de una espada celta que dataría del siglo III AC.

Ilustración del siglo XIII de la mitología nórdica, donde el héroe Sigfried mata a un dragón.

La apariencia del dragón europeo es mucho menos consistente que el asiático y su origen temporal más difícil de discernir, ya que también fue influenciado por el dragón de Medio Oriente. Se sabe que ya existían criaturas así en la religión protoindoeuropea, hace unos 6.000 años.

Otras serpientes gigantes menos conocidas, y anatómicamente menos creativas, son la de la mitología persa y las de las religiones egipcia e india. Aquí se trata, básicamente, de serpientes gigantes y malignas (excepto en la india, que es más ambivalente y se observan rasgos de los dragones chinos).

El príncipe iraní Gushtasp mata a un dragón. La ilustración data del siglo XV.

También es sorprendente saber que continentes mucho más aislados, como Australia y América, desarrollaron criaturas parecidas en sus imaginarios colectivos. En este último, además de la conocida serpiente alada azteca Quetzalcóatl, encontramos a los indígenas norteamericanos que hablaban de un ser mitológico llamado Piasa, descrito así por un padre francés en 1673:

"Tiene cuernos en su cabeza como los de un ciervo, una horrible mirada, ojos rojos, una barba como la de un tigre, una cara similar a la de un hombre, un cuerpo cubierto de escamas y una larga cola (...) como la de un pescado".

Ilustración moderna del "dragón" norteamericano.

Los aborígenes australianos no se quedan atrás, con una deidad creadora llamada "la serpiente del arcoíris". Curiosamente, también posee una asociación al agua y control sobre el clima, como el dragón chino.

Incluso los antiguos inuits, que en su vida vieron un reptil, hablaban del Az-I-Wu-Gum-Ki-Mukh-'Ti, una terrible criatura de cuerpo de morsa cubierto de escamas negras, cabeza de ballena y patas de perro.

Como hemos visto, las raíces del dragón moderno son variadas y distintas y encierran un misterio: se desarrolla como una especie de arquetipo místico ancestral que parece ser inevitable, como si la humanidad, desde su nacimiento, estuviera obsesionada con grandes seres de cuernos, escamas, relacionados con el agua y capaces de volar.

Muchos expertos han buscado encontrar una hipótesis que explique la universalidad del dragón. Estas son las teorías más conocidas (que no incluyen ni reptilianos ni illuminatis).

¿Fósiles, depredadores o arcoíris?

Imagínense descubrir un fósil de dinosaurio en los tiempos antes de Cristo. Debe haber sido el mindfuck del año toparse con gigantes huesos que sugerían, claramente, un mega-animal que había pisado la misma tierra que ellos.

Si vemos los fósiles de dinosaurios como el stegosaurus o el dracorex, y le sumamos la presencia de animales como serpientes, lagartos o cocodrilos (o morsas si son esquimales) en la mitología, podemos llegar fácilmente a imaginarnos una mezcla de todo lo anterior y así lo podrían haber hecho las distintas culturas del mundo, sin necesitar estar conectadas unas con otras.

Esta es la teoría que sugiere Adrienne Mayor, historiadora especializada en folclore de la Universidad de Standford. "Como los paleontólogos modernos, los cazadores de fósiles de la antigüedad trataron de imaginar la apariencia y conducta de estas criaturas cuyos huesos encontraron", explica.

Otra alternativa ofrece el antropólogo David E. Jones. En su libro An Instinct for Dragons, Jones hipotetiza que los dragones son nada más que la manifestación de nuestros miedos instintivos ancestrales. Esto se observa en que estas criaturas amalgaman características que coinciden con las de nuestros principales predadores cuando todavía usábamos taparrabos: aves de presa, grandes felinos y grandes serpientes. Esto es una evolución de una teoría sugerida por el seco Carl Sagan en 1977, en su libro The Dragons of Eden.

Más recientemente, científicos también han sugerido que nuestro miedo a las arañas se explica de la misma forma: antiguamente aquellos con la habilidad de identificarlas y evitarlas tenían ventajas de supervivencia y esto se habría convertido en una característica a nivel genético.

Robert Blust, etnólogo y lingüista, propone otra hipótesis en su paper The Origin of Dragons: "Los dragones son el punto final de un desarrollo conceptual que comienza con el arcoíris". ¿Cómo dice que dijo?

Según Blust, la universalidad del dragón solo se puede explicar en base a un fenómeno natural. "A lo largo de la historia de nuestra especie, el hombre ha tenido la tendencia a animar las fuerzas de la naturaleza, y si el arcoíris debe ser comparado con un ser orgánico, su forma y colorido sugieren una serpiente".

El experto cita ejemplos de antiguas mitologías donde se presenta una especie de alter-ego del arcoíris, con características muy similares a las del dragón: un cuerpo serpentino, presencia de cuernos y, aquí lo más importante, con afición a los cuerpos de agua (porque sin agua no existe). Este se presentaría en cuevas y cascadas, donde suelen verse más comúnmente los arcoíris. Coincide en que son justamente los lugares habitados comúnmente por los dragones modernos.

¿Y de dónde vienen sus características mamíferas si se trata de una serpiente? Dado que el arcoíris es una suma de lluvia y sol, las culturas antiguas habrían asimilado que la criatura representativa sería entonces también una suma de contrastes: mamífero + serpiente. El mamífero variaría según la fauna local.

Blust incluso explica cómo del mismo arcoíris habría nacido la idea de un dragón que exhala fuego: "La base natural de esta creencia generalizada parece ser la percepción de que el arcoíris aleja o quema la lluvia, ya que naturalmente aparece en chaparrones en días soleados o hacia el final de una tormenta".

Cada teoría presentada tiene sus pros y contras, y no existe una que sea universalmente aceptada. Es incluso posible que la correcta no sea ninguna o la suma de todos. El misterio de los dragones continuará y hasta entonces...

¿Cuál es el dragón más memorable que recuerdas?

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Comentarios
José Miguel Santibáñez | 2017-08-24 | 16:54
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Para mi gusto, falta incluir a las serpientes gigantes de la mitología mapuche: Trentren Vilu y Caicai Vilu, la primera de tierra y la segunda de mar. Sin ser denominadas "dragones" (tampoco los es Quetzalcóatl) encarna perfectamente el mito...

Saludos!
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Pablo Raín | 2017-08-24 | 21:33
0
Me ganaste, venía a decir exactamente lo mismo XD.

Eso y el hecho de que junto a los dragones lo otro que siempre he escuchado que se repite en todas o muchas culturas separadas entre sí, es el diluvio universal.

Sería interesante que hicieran un artículo de eso, creo yo
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Sebastián Morales Zavala | 2017-08-25 | 18:12
0
Eso mismo, justamente faltaron los creadores de la cordillera de la costa.
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Isa Ibáñez | 2017-08-24 | 20:44
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Me morí con el gif del final XD
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den l | 2017-08-30 | 17:36
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Me van a perdonar, pero ¿qué tenía en la cabeza el que comparó un dragón con un arcoíris?
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Betsabe Salazar | 2017-09-12 | 13:35
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!!!hey los dragones existen¡¡¡...no son invenciones, quedan pocos pero quedan, algunos en indonesia y otros en Australia

!!!larga vida al dragón de komodo y al dragón barbudo¡¡¡ :)

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Pucha, pero esos no tiran fuego ni vuelan, son dragones "básicos" jajaja. Saludos!
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